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Touch me more ⊰᯽⊱ HopeMin (one-shot).

Summary:

Park Jimin tiene un mejor amigo, su nombre es Jung Hoseok. Hoseok acaba de terminar una relación de años y no dudó en mudarse por un tiempo con su mejor amigo. Lo que no esperaba era que Jimin atacara su cuello y que ello le gustara.

"―Tócame más, Hoseok".

🔥;; One Shot de mi pertenencia.
🔥;; Versión HopeMin de mi one-shot - HopeGa: ❝ Touch me more ❞ publicado en el libro "FOR YOU ENTERTAINMENT" en: @HSTOPSQUAD ♡
🔥;; Alteración de edades: JiMin mayor. HoSeok menor.
🔥;; Parafilia utilizada: Parcialismo.
🔥;; Contiene: Smut y lenguaje vulgar.
🔥;; Mención al TaeKook. Y una mención diminuta de relación pasada del HopeV.
🔥;; Palabras: +7000.

¡Espero les guste mucho y que viva el HopeMin! 🌚✨

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Couple: HopeMin. HoSeok ; Top. JiMin ; Bottom.

JiMin ; 29 años. HoSeok ; 27 años.

Parcialismo: Placer sexual hacia una parte concreta del cuerpo, a excepción de los genitales. Es parecida al fetichismo, pero el matiz entre estas dos parafilias es el hecho de que una el objeto de placer es inanimado, mientras que en el parcialismo se siente placer sexual por algo que está en el cuerpo de una persona viva.

Contiene: Smut, lenguaje vulgar y mención al TaeKook.

—¿Saldrás, Hyung? —cuestionó Hoseok en pie desde la sala de estar mirando fijamente a su mejor amigo quien salía de la habitación con un aire despampanante. Estaba vestido elegantemente y con un maquillaje no tan sutil, le quedaba más que bien.

Jimin se giró para encarar al menor mientras acomodaba los gemelos en sus muñecas—. Sí, tengo una reunión con unos compañeros de la empresa, charlaremos, tomaremos unos tragos y... no, no llegaré tarde, Hobi —añadió por último adivinando la pregunta que usualmente hacía Jung.

—Pero, creí que hoy era tu día libre. Te iba a pedir que vieras conmigo una nueva película y...

El mayor suspiró y caminó hacia el más alto por unos escasos tres centímetros mostrándole una sonrisa traviesa mientras lo arrinconaba con sus brazos alrededor de su nuca. Hoseok quien había dejado de lado la oración por estar inmerso en observar los ojos afables y penetrantes con aquel pequeño brillo almendrado que solamente Park Jimin poseía, así como en el firme agarre de sus manos entrelazas en su nuca. Estaba más que hipnotizado.

Jimin se inclinó pasando su nariz por el cuello del menor lentamente hasta subir y acariciar suavemente el lóbulo de la oreja para luego apartarse un poco para susurrarle—: de ninguna manera iba a ver esa película de terror. Sí puedo leer perfectamente "IT 2" en tu mirada, estúpido —rio manteniendo la cercanía—. Dentro del refrigerador te dejé la cena y ya sabes... Mi casa es tu casa, HoSeok-ah.

Y antes de que siquiera pudiese digerir las palabras de Jimin, este ya le estaba plantando un dulce beso en el costado derecho de su cuello. Era un acto tan inocente y sin malicia que el mayor estaba acostumbrado a hacer desde que Hoseok se mudó con él. Por esta razón, Hoseok se mantuvo en silencio, sin cuestionarse nada y... callando las ganas considerables que le tiene a su mejor amigo.

—Bueno, ya me tengo que ir, recuerda que volveré temprano. ¡Nos vemos en la noche! —Jimin se despidió con rapidez, rompiendo el embriagante contacto con su cuello, separándose por completo como si nada hubiese pasado, para luego tomar la billetera y su juego de llaves. Yéndose del departamento con el sonido de la puerta al cerrarse detrás suyo.

—Hasta la noche, Jimin...

Finalmente, Jung Hoseok quedó absolutamente solo en aquel no tan pequeño departamento. Suspiró al dirigirse al refrigerador para sacar la cena que le había dejado el castaño, mientras más rápido cenara, más rápido podría irse a dormir. En la espera de que su comida se calentara dentro del microondas, se sentó a la mesa del comedor y agachando la mirada comenzó a recapacitar sobre el hecho de mudarse temporalmente con Park Jimin, porque claramente esta convivencia extraña que tenían no fue siempre así.

Unos meses atrás HoSeok vivía en un apartamento cómodamente con su amada novia, Song Yeonji: una mujer alegre y cariñosa que él adoraba. Estaban a poco tiempo de cumplir cinco años de estar juntos. Su relación era muy buena y todos esperaban la noticia de un futuro matrimonio entre ambos. Sin embargo, en la intimidad no todo era tan bonito como querían hacer ver.

¿El por qué? Ella estaba insatisfecha en cuanto al sexo y había una larga lista de "no le gustaba que Hoseok...". He aquí un par de ejemplos:

No le gustaba que Hoseok la acariciara en otros lugares que no fueran su vagina o sus senos (con un par de besos en la boca, una leve caricia en sus senos y la penetración, le era más que suficiente).

No le gustaba que Hoseok fuera tan lento y cuidadoso (un polvo rápido era más fácil de limpiar, que uno de dos o más horas).

No le gustaba que Hoseok sonriera o se riera mientras lo hacían (tener relaciones sexuales no era un acto de circo).

No le gustaba que Hoseok tuviera que tocarse su pene para poder llegar al clímax (eso era trabajo de ella).

Y lo más importante, no le gustaba que Hoseok únicamente la follara cuando ella se lo pedía explícitamente (era indispensable qué él también se lo pidiera a ella).

Lo peor era que él lo sabía y se sentía como la peor mierda del universo. "¿En serio era así de incapaz? ¿No podía satisfacerla? ¿Era su culpa que no le gustase de la manera que a ella sí?" No lo sabía y no quería preocuparse demasiado.

Hoseok sabía que con una buena comunicación a la larga se resolvería. Pronto ya no tendrían que tocar mucho el tema y todo volvería a la normalidad.

Lastimosamente eso no ocurrió. Un día llegó del trabajo con la idea de prepararle una hermosa sorpresa a su amada, tenía una gran sonrisa en su rostro cuando abrió la puerta de la habitación que compartían, sin esperarse encontrar al otro lado a su queridísima novia con uno de sus colegas dentro de ella, y profanando su sagrada cama. No se molestó en gritarles en ese momento más que todo por el desconcierto que dicha escena causó en su ser; el par a unos metros de él no se percataron de su presencia. Así que desviando la mirada al suelo avanzó hasta la cama y elevó la mirada para fijarla en el rostro de su novia, que estaba sonrojada y con la mirada perdida debido al placer que le recorría en ese instante.

—Song Yeonji, podrías haberlo hablado conmigo. Ahora entiendo la razón de tus quejas constantes —Hoseok habló lo suficientemente fuerte para que la faena que la parejita tenía se detuviera y abrieran los ojos horrorizados.

—Ho... —balbuceó ella a medias. Hoseok negó alejándose de ambos. No quería escuchar más excusas.

—Y si no te quedó claro, terminamos —se marchó de ahí sin esperar respuesta de ninguno de los dos.

Posterior de aquel bochornoso momento, tuvieron una conversación rigurosa que terminó con una llorosa Yeonji alegando que no quería serle infiel pero que ya estaba cansada de lo mismo. A pesar de que ninguno de los dos quería separarse tan abruptamente por los cinco años que tuvieron al lado del otro, era más que necesario hacerlo.

—No puedo seguir con esto Hoseok, no puedo seguir fingiendo que tengo felicidad a tu lado. No aguanto más. Ambos merecemos a alguien que nos ame de verdad.

—Entonces no queda más que decir, Yeonji. Oficialmente hemos terminado.

Hoseok aunque también quería echarse a llorar, mantuvo la compostura y le pidió amablemente que hiciera sus maletas. Esa misma tarde ella se fue con una sonrisa brillante, una que se había apagado hace mucho tiempo y le dijo: "Espero que encuentres a alguien que te quiera y entienda como mereces, Jung Hoseok", y se fue para jamás volver.

La semana después de esto vendió el departamento al no soportar el habitar diariamente con los recuerdos de aquella fallida relación. Renunció a su trabajo como instructor de danza en una primaria y con el dinero que obtuvo tomó un tren hacia Seúl, ya que en esa gran ciudad vivía su amigo, Park Jimin. Quien era un respetado productor que enorgullecía a su empresa tanto por su trabajo como por él como persona. En aquel entonces no tenían muchas reuniones, solamente hablaban en las llamadas de dos a tres veces por semana que tenían regularmente debido a la distancia entre Gwangju y Seúl. Sin embargo, cuando Jimin lo vio en la entrada de su casa con sus ojitos llorosos como un perrito bajo una lluvia tempestuosa no dudó en acogerle en su humilde morada, sí, con humilde se refería a un departamento de un salario multimillonario. Pronto, Hoseok comenzó a trabajar independientemente como instructor privado, consiguiendo algunos clientes gracias a Jimin.

De esa manera Jung HoSeok terminó por irse a vivir por tiempo indefinido al cobijo de su mejor amigo, Park Jimin. Y a los pocos meses de su nueva convivencia descubrió un par de conductas en su mayor... como ese asunto que involucra a los labios esponjosos de su Hyung y la piel sensible de su cuello. A veces pasaban de besos castos e inocentes (como el que le acababa de dar) a húmedos y salvajes que lo obligaban a retirarse al baño a bajar una muy animada erección.

Era increíble el hecho de que en unos pocos meses se fuese enamorado de su mejor amigo. Algo que si alguien se lo fuese siquiera insinuado unos años atrás, se fuese reído y jurado que sería casi incestuoso el tener una relación con este. Y ahora a sus veintisiete años, esa idea no le parecía tan desagradable como antes. No obstante, debía frenar esos acercamientos hasta que tuviese en claro sus sentimientos y los de su Hyung.

Buscaría una solución a esto y lo haría de la única forma que conocía: dialogando.

En ese momento escuchó el pitido del microondas... su comida se calentó como quería.

♡ touch me more – hopemin ♡

Más tarde esa noche...

El castaño llegó a eso de las nueve y cuarto al departamento, justo como se lo había asegurado a Hoseok. Encontró al rubio sentado en el mueble a nada de ver una película, le saludó con una sonrisa dejando su abrigo en el perchero que tenían al lado de la puerta. Caminó a la cocina donde vio el microondas encendido entendiendo que el menor estaba preparando palomitas y no dudó ni un segundo en ayudarle.

Unos minutos después Jimin regresó a la sala con un inmenso bol lleno hasta el tope de palomitas ofreciéndoselo al rubio mientras se sentada junto a él en el sofá. Hoseok había colocado "La Momia" una película que habían visto en repetidas ocasiones, pero como decían por ahí: lo bueno hay que verlo más de dos veces.

—Jimin... —Hoseok empezó a decir mientras tomaba el envase de palomitas que Jimin le había ofrecido—, quería preguntarte algo...

—Hoseok hombre, dilo sin rodeos puedes preguntarme lo que sea —dijo Jimin relajado mientras tomaba una palomita y se la metía a la boca.

Así que Hoseok se enderezó y asintió elevando la mirada la pantalla del televisor donde justamente pasaban la escena donde a la protagonista se le caían todos los estantes de la biblioteca. Jimin se rio por lo bajo a diferencia de HoSeok, quien tenía su tren del pensamiento en dirección al mayor. Esperaba que su pregunta no incomodara a Jimin—. Hyung, ¿qué tiene una persona si le gusta tocar cualquier parte del cuerpo, menos las sexuales?

—¿En qué sentido exactamente? —devolvió la pregunta, pensativo el castaño.

—En placer sexual, Hyung.

Jimin asintió tranquilamente, Hoseok esperaba una reacción más, algo como sus ojos abriéndose muy sorprendidos o una mueca de desagrado. Pero no, Jimin no hizo ninguna de esas cosas, al parecer aquello no era tabú para alguien tan experimentado como su Jimin Hyung.

—Pues, posiblemente esa persona tiene alguna especie de "parcialismo", Hobi —respondió a los segundos como si nada.

Con eso Hoseok ya estaba perdido—. ¿Cómo?, ¿qué es parcialismo?

Jimin esta vez sí enarcó una ceja pero con la diversión reflejada en sus labios soltado un bufido corto—. Ya sabes, parcialismo, una parafilia —Hoseok lo miraba como si a este se le hubiera caído una oreja—, oh, por favor. Hoseok no creo que seas tan inocente como para no saberlo —Jimin se rio cuando notó el rubor en las mejillas y el cuello de HoSeok; con que realmente él no tenía ni idea. En ese momento JiMin recordó algo—. De hecho tengo un compañero de trabajo, que tiene uno de los tipos de parcialismo... el de los pies, ahora no recuerdo como se le denomina a ese, pero de que lo tiene lo tiene.

Luego de eso, Hoseok decidió no preguntar nada más y enfocarse en la película. Pensó que Jimin le cuestionaría la razón de por qué se preguntaba eso. Pero, al ver que siguió de largo haciendo chistes entorno a la película se relajó y se dispuso a disfrutar con el chico del que se había enamorado.

Dos horas después cuando la película finalizó, organizaron y limpiaron todo. Jimin tomó el primer turno en el baño y mientras el castaño se aseaba para dormir, HoSeok se sentó en su cama para encender su teléfono y hacer lo que debió haber hecho desde un principio: investigar.

Rápidamente entró en Naver y colocó "Parafilias", en unos segundos el navegador mostró infinidades de respuestas a esto. Al encontrar una página con diferentes tipos de parafilias dio con la que buscaba: "parcialismo". Leyendo su concepto mentalmente: "Consiste en sentir placer sexual hacia una parte concreta del cuerpo, a excepción de los genitales. Es parecida al fetichismo, pero el matiz entre estas dos parafilias es el hecho de que una el objeto de placer es inanimado, mientras que en el parcialismo se siente placer sexual por algo que está en el cuerpo de una persona viva".

Era exactamente lo que Jimin le había dicho, solo que más detallado y explícito. Siguió leyendo la página: "El parcialismo es bastante común y puede manifestarse de múltiples formas en función de cuál sea la parte por la que se sienta placer: oculofilia (ojos), maschalagnia (axilas), nasofilia (nariz), alvinofilia (ombligo)..."

Incluso encontró el que tenía del compañero de trabajo de Jimin "... podofilia (pies)".

—Demonios, no puedo creer que haya tantas —murmuró en un tono bajo e inaudible para alguien más.

Quería seguir leyendo porque tenía una alta sospecha de que su Hyung tenía un tipo de parcialismo relacionado a su cuello. Y justo cuando lo encontró, Jimin entró a su habitación descalzo con una toalla envuelta en su cintura y su pecho al descubierto.

—... Hobi, has visto mis...

Fue tan inesperado que terminó por arrojar su teléfono en alguna parte de la habitación. Lo que preocupó al mayor.

—¡HoSeok! Perdón, ¿te encuentras bien? —Hoseok asintió varias veces—, lamento haberte sorprendido así, ¿por qué arrojaste tu teléfono de esa manera?

—Eh... y-yo... no lo sé —dijo torpemente mientras se levantaba—, ¿por qué no tocaste la puerta, Hyung?

—La dejaste abierta. Sonreías mucho ¿qué tanto mirabas? —Jimin se pavoneó por la habitación abriendo el armario de HoSeok mientras hablaba, y el menor no podía ni aunque quisiera apartar la mirada de él—, seguramente algo indebido por tu reacción tan... dramática —rio el mayor, y Hoseok quería enterrar su cabeza a tres metros bajo tierra como mínimo—. ¡Aquí están mis pantuflas!

Jimin sonrió mostrándole el par a su amigo, para luego colocárselos. Hoseok solo esperaba que el castaño le diera las buenas noches y dejara la habitación.

—Bueno, solo me falta una cosa... —Hoseok lo miraba rogándole a cualquier entidad que se le ocurriera para escuchar al mayor pronunciar rápido el habitual "buenas noches, Hobi", pero el castaño se acercó a la orilla de la cama donde Jung estaba erguido sin apartar su mirada—. Buenas noches, Hobi.

Hoseok exhaló aliviado creyendo que estaría a salvo, sin embargo, no vio venir que Jimin invadiera su espacio personal, obligándolo a caer boca arriba sobre la cama con una expresión un tanto preocupada.

—¿Hyung... que-

No pudo terminar su pregunta ya que la sensación húmeda y placentera de los abultados labios de su Hyung en su cuello le hizo enmudecer. Jimin lo besaba perezosamente tomándose su tiempo para cubrir por completo cada fracción de la cerviz de su menor; subió por la nuez de adán del rubio dejando pequeños picos ahí y allá, soltando leves risas. La situación parecía divertirle en demasía. Mientras Hoseok sentía que si no detenía eso en minutos tendría una tienda de campaña en sus pantalones, y no podía volver a avergonzarse a ese nivel otra vez.

Al sentir la lengua de su mayor lamerle por debajo de la barbilla... supo que había llegado a su límite.

—Jimin... detente...—dijo en un gemido agudo el cual fue ignorado por el mayor—... maldición... ¡Es suficiente!

Gritó con lágrimas en sus ojos, en parte por el grado de excitación al que había llegado y por el enojo que tenía por ser ignorado. Empujó a Park, provocando que este trastabillara y perdiera en su totalidad la diversión en su semblante. Por suerte su toalla no se había caído a pesar del movimiento brusco e inadvertido. Un silencio cortante los envolvió, en los meses que tenían viviendo juntos esto jamás había pasado. Se hizo bolita apoyando su cabeza en una de sus almohadas sintió un nudo en el estómago y se maldijo por gritar de una forma tan dramática y grotesca. Era él quien quería esto ¿no? A pesar de que Jimin lo tomase como una broma o una manera de aliviar su propia tensión sexual. No obstante, el ver a Jimin en pie inmóvil con una mueca preocupada en definitiva no era su imagen favorita, pero él había propasado los límites de aguante de su débil corazón.

Ahora que se atuviera a las consecuencias.

—Jimin yo...

—Lamento haberte incomodado de esta manera, HoSeok-ssi... —Jimin interrumpió calmado y hablándole con ¿honoríficos? Después se aclaró la garganta, reanudado con su disculpa—. Veo que sobrepase una línea hace mucho, perdón por eso. No volverá a pasar —Hoseok hizo el ademán de abrir la boca, pero Jimin levantó su palma para detenerlo mostrándole una casi inexistente sonrisa—, no digas nada. Entendí perfectamente tu mensaje.

Dicho esto borró su "sonrisa" si se pudiera llamar de esa forma, para luego voltearse y salir despacio de la habitación. Dejando a Jung con un lío tanto en sus emociones como en su miembro. Sin importar lo diferentes que fueran ambas partes dolían. La frustración en sí ya era más que palpable y había llego el momento de fenecer ante ello. Lo había decidido, planificaría una manera de confesarse ante su amor y tener una respuesta directa aunque le partiese en dos su órgano latente.

Pero primero que nada, a solucionar su segundo problema con una paja.

♡ touch me more – hopemin ♡

Había pasado una semana desde que Hoseok le había gritado a Jimin, y desde ese día el castaño había tomado distancia del rubio. Ahora no se quedaba mucho tiempo dentro del departamento, salía más y apenas le dirigía la palabra. Aquel distanciamiento le cayó mal al estado de ánimo de Hoseok, pero le ayudo a concebir su plan maestro que había titulado de un modo largo, cursi e infantil: "Plan para hacer real al HOPEMIN, para que Mimi Hyung me dé muchos besitos por siempre y para siempre. ¡101% infalible!".

Después de su "investigación fugaz" había pensado en que la mejor manera de confesarse era decírselo sin tanto teatro. Simplemente invitaría a su Hyung a una cena cálida en su departamento, tendría una cena amena y cuando menos se lo espere ¡BAM! Le diría francamente sus sentimientos esperando de su parte entre un rotundo rechazo o un soñado: "También siento lo mismo" seguido de una sesión explícita de sexo consensuado. Pero por las inseguridades de Hoseok seguramente obtendría el primero; mucho más por la semana de mierda que llevaban donde solo se decían oraciones breves. Sus probabilidades eran muy variadas. Pero incluso con ese hecho presente, le envió el mensaje a Jimin.

Mensaje para:  Mimi 

"Jimin Hyung... quiero que todo entre nosotros esté bien, por lo que me quiero disculpar formalmente con usted. Así que venga más temprano a nuestro departamento. Prepararé la cena "

Respuesta de:  Mimi 

"No hay nada que perdonar Hoseok... Y okey, llegaré a las siete "

"<3 "

No pudo evitar dar un salto de la emoción, ¿Será que finalmente las cosas saldrían cómo quería? Esperaba que fuese así. Con su plan en mente, salió decidido del departamento con el objetivo de comprar todos los suplementos necesarios para realizarlo.

Un Hoseok sonrojado y jadeante salió por las puertas del supermercado a eso de las seis de la tarde, caminó con una bella sonrisa llena de satisfacción mientras balanceaba las bolsas que traía al tope con los ingredientes de la cena que prepararía en unos minutos. Entró al estacionamiento buscando con la mirada un auto en específico, al no poder hallarlo bajó las bolsas muy dispuesto a sacar su teléfono y marcarle a cierta personita por su retraso.

—Jeon Jungkook... ¿me puedes explicar por qué no estás aquí? —gruñó disgustado al dispositivo mientras movía sucesivamente su pie derecho—, ¡acordamos que me vendrías a buscar a las seis, JK!

—Oh... eh, ¿Hoseokie Hyung? —en lugar de escuchar la voz baja de su primo despistado, quien le respondió fue Kim Taehyung, su primer alumno y el actual novio de su primito—, cielos, lamento no haberle avisado que volví a Seúl. Tanto tiempo sin saber de usted, Hyung.

Lentamente Hoseok desarrugó la cara y sonrió—. ¡Oh, TaeTae! Es verdad, ¿cómo has estado?, ¿sigues sin arrepentirte de estar con un idiota descerebrado?

—¡Hyung! —se escuchó de fondo la voz de Jungkook y Taehyung no pudo evitar reírse por lo dicho por su mayor—. No, amo mucho a ese idiota descerebrado como para dejarlo, además ¿qué sería de este mocoso sin mí?

—Estás en lo cierto, TaeTae. Koo sería un caso perdido sin ti —concordó riéndose un poco. Luego escuchó un pequeño forcejeo con la risa de Taehyung y la voz gruñona de Jungkook diciendo un "Ponlo en altavoz, Kim Taehyung".

—Eres muy malo, ¿en serio?, ¿poner a mi novio en mi contra? Eso es jugar sucio Hyung —Hoseok se imaginó al menor haciendo un puchero mientras le hablaba.

—Sabes que es divertido hacerlo, Jungkookie, además... te pedí que me ayudarás con algo sumamente importante y me dejas colgado, aquí el jugador sucio es otro querido —dijo con la intención de molestarlo.

Bien, bien. ¡Olvídate de usar el maldito cupón ilimitado de "mandaditos JK" que te regalé en navidad, porque ya se venció ¿entendido?! —aquel arrebato de Jeon, solo hizo reír más a Hoseok —. Y por si querías saber ya casi llegamos no seas impaciente, adiós Hobi —Jungkook le aseguró para después pedirle a Taehyung que colgara la llamada.

Y como dijo a los pocos minutos vio a la pareja estacionarse a unos pasos de él. El Nissan plateado teniendo de conductor a Jungkook y en la cabina del copiloto a Taehyung, cosa que le pareció extraña ya que Taehyung siempre era el que manejaba. Los saludó mientras ambos se bajaban del vehículo para ayudarlo a subir las bolsas de compras y una vez todo estuvo dentro Taehyung mandó a Jungkook al asiento del copiloto justificándose con un "ya te dejé conducir hasta acá, no te quejes amor". Llegaron al departamento de Jimin con un Jungkook haciendo berrinche y un puchero en sus abultados labios, un Taehyung risueño y un Hoseok que los nervios ya le estaban pasando factura.

—Gracias por traerme chicos —les dijo una vez bajó todas las bolsas—. En serio, les debo una.

Taehyung sonrió y negó con la cabeza—. Nah, no es nada. Para eso estamos Hyung, ¿verdad Jungkookie? —el pelirrojo codeó amistosamente al azabache berrinchudo que seguía cruzado de brazos con el mismo puchero de hace rato.

Jungkook abrió la boca dispuesto a replicar en contra de aquella calumnia cuando su rostro cambió de expresión, parecía como si un foco se le fuese encendido de repente. Y una sonrisa pícara fue quien dominó en su semblante, desvió la mirada hacia su novio y después a su primo para luego guiñarle un ojo a este último, se desabrochó el cinturón de seguridad y se giró para rebuscar en el piso del vehículo. Desconcertados tanto Kim como Jung se miraron muy confundidos por lo que el azabache estaba haciendo.

—¡Ajá! Por poco me olvido de esto —exclamó triunfante el menor de los presentes mientras regresaba a su posición inicial pero con algo en sus manos, era una bolsa de un rosa chichón mediana que a simple vista no parecía tan pesada—. Uff, no sé qué harías sin mí Hobi Hyung, toma —le extendió la bolsita misteriosa y Jung la tomó con algo de vacilación.

—E-es lo que creo que es, ¿cierto? —dijo Hoseok sonrojado a más no poder.

—Le diste a nuestro querido Hyung lo que creo que le diste, Jeon Jungkook —recriminó Taehyung tapándose los ojos.

—Así es Hyung, úsalos sabiamente. Tú puedes —le animó inocentemente, mientras desviaba la mirada de vuelta a su novio—, no es algo que no hayas hecho antes... —pronunció en voz baja en una señal de tristeza siendo lo suficientemente audible para que los otros dos le escucharan. Taehyung quitó su mano de sus ojos y miró a Jungkook con la boca levemente abierta después la desvió a Hoseok quien ahora se veía realmente incómodo con lo que acababa de decir el azabache.

El pelirrojo estiró su mano hasta acariciar la mejilla de Jungkook—. Amor, tu sabes que eso fue el pasado... ¿sí? Yo te... —el azabache disfrutó del contacto de la mano de Taehyung y se estiró hasta tomar de la nuca al mayor y depositar un fogoso beso en sus delgados labios.

Jungkook rio al separarse del beso—. Lo sé, no tienes que volver a justificarlo. También te amo ¿bien? Y eso no lo cambia nadie ni siquiera mis estúpidos celos.

Hoseok se quedó ahí mirándolos sonreírse entre sí, era hermoso tener a alguien que trate de esa manera en tu vida. Volvió a despedirse del par en silencio puesto que ya sobraba entonces entró al departamento y comenzó a preparar todo lo que necesitaba. Hizo la cena como le había dicho a Jimin, limpió el resto de la casa y se dio una ducha minuciosa. Cuando se terminó de vestir acomodó la habitación que su mayor le había dado colocando la bolsa rosa detrás de la mesita de noche, estaba seguro que nadie la notaría estando oculta allí, barrió, dobló su ropa, todo mientras tarareaba una canción que Jimin escribió, se llamaba "Promise" algo así.

Escuchó la cerradura de la puerta principal siendo abierta. Se apresuró para cerrar con llave la habitación que había ambientado y salió disparado a la sala donde se sentó en el mueble principal con una sonrisa en su rostro. Jimin cuando entró traía un aura de cansancio y agotamiento, pero al ver a su dongsaeng favorito (o así quería Hoseok que su mayor pensara de sí mismo) todo cambio dejó su abrigo donde siempre lo colocaba y le dio una enorme sonrisa a Jung, era como si nada fuera ocurrido. Y eso le dio más esperanzas al sonriente rubio.

—Ya llegué.

♡ touch me more – hopemin ♡

La cena había salido bien, no fue todo como Hoseok hubiese querido pero al menos había logrado uno de sus objetivos; reconciliarse. Ambos se habían vuelto a disculpar por la situación de hace una semana y quedaron en que estaban bien; se sentía algo desanimado por no haber podido decirle sus sentimientos en ese momento, sin embargo aún le quedaba un as bajo la manga. Jimin agradeció la comida de Hoseok mientras se levantaba excusándose de tener que tomar una ducha pues el ambiente del trabajo le había dejado literalmente molido. A la par que espera que el mayor terminara de ducharse, entró a la habitación que había ambientado... ¡Había llegado la hora de arriesgarse de verdad y no se echaría para atrás! Se sentó en la cama como la vez pasada y cruzó los dedos para todo saliese bien.

No recuerda cuanto tiempo pasó exactamente desde que el más bajo se había metido a duchar, ¿30 minutos?, ¿una hora tal vez? Cada segundo que pasaba Hoseok se sentía más mareado y la incertidumbre lo consumía por completo, no quería que su amigo se enojase con él por lo que pensaba hacer, no obstante debía ser valiente. Se mordía el labio inferior sin quitar la vista de la puerta—. En verdad se está tomando su tiempo... —comentó para sí.

En eso, tres toques se oyeron desde la puerta—. Hobi, ya estoy listo... ¿puedo entrar?

El rubio espabiló asintiendo al levantarse de la cama—. S-sí Hyung, la puerta está abierta —dijo preparándose por milésima vez para lo que vendría a continuación. Se imaginaba ver a su mayor ya vestido y dispuesto a hablar, sin embargo ese cuadro no fue el que vio cuando la puerta se abrió.

No pudo disimular su sorpresa al ver a Park Jimin cubierto únicamente por una bata de seda, que maldición, le quedaba condenadamente sexy.

—¿Me darás un espacio para entrar o seguirás comiéndome con la mirada Jung Hoseok?

Agachó la mirada y cerró sus labios por la vergüenza que tenía. Ni siquiera había pasado algo y ya estaba actuando de aquella bochornosa manera. El mayor no se había vestido así solo para él, no era tan tonto como para creerse tal pensamiento.

—Pase adelante, Hyung —se echó a un lado permitiéndole al mayor entrar, jura que lo vio contonear las caderas al detrás. Dios, en serio que el más alto estaba jodido.

Se sentaron en la cama, cada uno en una parte diferente y a una distancia prudente. Hoseok apoyó su espalda contra la cabecera de la cama y Jimin se sentó cruzando las piernas en medio de la cama, quedando frente a Hoseok. Se miraron el uno al otro durante mucho tiempo, lentamente Jimin se acercaba más Hoseok esto siendo notado por él, empero el menor ansiaba que esto pasara y se mantuvo tranquilo, hasta que de alguna manera el más bajo se encontraba encima del regazo del rubio sin hacer nada más que escanearlo con la mirada. Hoseok se estaba muriendo de la impaciencia por lo que estiró su cuello acercándolo a los labios de Jimin.

—H-hágalo Hyung, y-yo... yo sé que usted quiere esto —Hoseok empezó diciendo con los nervios a la vista—. Sé que tiene una especie parcialismo por los cuellos, o al menos el mío... —lamió sus labios desviando la mirada a un punto muerto en la habitación para retornarla luego a los ojos pequeños que tanto amaba—, y bueno. Estoy más que dispuesto a ayudarlo con eso, si sabe a lo que me refiero y si está de acuerdo conmigo —levantó sus brazos y rodeó la cintura del castaño atrayéndolo en un abrazo inocente y lleno de efecto— Porque yo estoy enamorado te ti, Jimin.

Listo, él lo había dicho, ya no podía retractarse.

Al principio sintió como Park no correspondía su abrazo inmediatamente solo dejaba que lo abrazara a su antojo, pero segundos después sintió las manos frías de su mayor ceñirse sobre su nuca y apretarlo con cariño. Hoseok sintió que podría ponerse a llorar que cualquier instante. Pero luego la burbuja en la que estaban atrapados se reventó, ¿la causa? La risa fuera de lugar de Jimin. El rubio se separó inquieto, ¿Jimin no sería capaz de jugar con sus sentimientos o sí? Las carcajadas del castaño eran tales que las lágrimas este estaban a nada de salir.

—Hyung... usted no siente lo mismo que yo, ¿no es cierto? Lo entiendo, si no es-

Fue callado al sentir los delgados y cálidos labios de su mayor unirse a los suyos en un beso casto, era la manera de darle un abrazo "inocente". Se sorprendió al inicio pero la dominación de Jimin le animó a corresponder y dejarse llevar con igual o más intensidad que el castaño, sus bocas estaban sincronizadas en un vaivén suave y deseoso, estaba ocurriendo lo que ambos habían querido desde un inicio. Se separaron con un chasquido de dientes debito la falta de aire y juntaron sus frentes sobrellevados por el ambiente que estaba calentándose a velocidad luz.

—JiMin, tú-

El aludido colocó su dedo índice en los labios del contrario mientras rodaba sus ojos—. Ya has hablado más que suficiente, Ho. Te he escuchado todo el tiempo, ahora es tu turno de sellar tu boca y afinar tu oído porque tengo algunas cosas que aclararte. Asiente si me has entendido.

Hoseok lo hizo, consintiendo lo que sea que Jimin le diría.

—Hoseok la verdad es que sé que planeaste todo esto —el rubio abrió sus ojos como platos—, así es, eres demasiado obvio cuando te propones algo. También que siempre pretendí tener esta fijación por tu cuello, para que comprendieras que tener una filia es perfectamente normal y que está bien —el castaño aflojó el agarre de la nuca de Hoseok un poco, el menor le miraba sin entender todo aquello así que continuo hablando para que captase lo que trataba de explicarle.

—Hobi, tu eres quien tiene parcialismo, lo sé por el modo en que me miras ahora, con aquella lujuria palpable en tu tacto y el deseo destellando en tus ojos. ¿Sabes cómo lo supe? Desde que éramos niños te esmerabas en estar encima de todos, te gustaba abrazar e invadir el espacio personal de otros, en aquel entonces no lo entendía pensaba que era una conducta normal pero al crecer no cambiaste y comprendí más que debía ayudarte a que te entendieras a ti mismo. Una de las señales fue cuando estábamos en la preparatoria, ¿Recuerdas la vez que te acostaste con Taehyung para que dejara de ser un idiota hormonal y dedujera que Jungkook lo quería como algo más que un folla-amigo? —claro que lo recordaba, había sido su primera y única vez con un hombre. Le incomodaba un poco recordar aquello más que todo por como su primo actuaba cuando el tema era tocado—, después de que follaran le pregunté a Taehyung qué había sentido, bajo la excusa de "tener curiosidad" más que por otra cosa. ¿Puedes creer lo que me dijo? —Jimin ríe y quita las manos de la nuca para posarlas en el rostro de Hoseok, y acariciarle las mejillas despacio mientras se sonroja sigue su relato—. Me dijo que había sido el sexo más extraño que había tenido, pero que lo había disfrutado. Extraño porque ¡lo hiciste correrse sin siquiera tocarle tanto la polla o sus pezones! Además que notó en tu rostro que también lo habías disfrutado. Y luego cuando empezaste a salir con Song Yeonji, y me comentaste el porqué de que terminaran, sabía que debía hacerlo. Ya tenía muchos años siendo un mero espectador, tratando de ocultar mis celos. ¡Y siendo un completo idiota por ti! —le dio un empujón—, porque... Porque si no te has dado cuenta ya, te amo, he estado enamorado de ti desde que nos conocemos HoSeok —elevó la vista y le dio un piquito en sus labios—. Y quiero que me folles como tanto te gusta hacerlo, mi Hobi.


♡ touch me more – hopemin ♡

[🔞⚠️🔞]

Hoseok a pesar de que seguía algo embobado por la larga aclaración y confesión por parte de Jimin, no tardo mucho y sujetó con fuerza de las caderas para unir sus labios una vez más en un beso más demandante, salvaje y morboso que el mayor correspondió con un sonoro gemido y una pequeña mordida en el labio inferior del contrario; acción que le hizo abrir la boca permitiéndole al otro dejar entrar su lengua y explorar con placer cada milímetro de esta. Sus lenguas al encontrarse tuvieron una pequeña pelea de dominación, siendo vencedora la del menor que obligó al mayor a mantenerse al margen de ella y darle todo de sí.

Hambrientos de tener más y más. Jimin desgarró la camisa del pijama de Hoseok, mañana podría preocuparse en coser botones y retazos de tela, y empezó a intentar quitarse la bata de encima.

—Déjame hacerlo —rogó HoSeok separándose apenas un centímetro del rostro del castaño, este accedió quitando las manos del nudo en su cintura. De una manera lenta y cuidadosa el menor retiró la bata arrojándola a un lado cerca de donde yacían los restos de lo que fue su camisa, después hizo el mismo procedimiento con el bóxer del mayor que lamentablemente no sobrevivió a la fuerza del menor, dejando al descubierto la bonita, si es que se puede llamar bonita a una polla erecta con sus venas brotadas y su punta enrojecida, que encantó la vista de HoSeok, no obstante se encargaría de ella más tarde. Empezó a tocar desde la punta de la cabeza de Jimin; acarició las hebras lacias con una veneración sublime. Bajo tocando los lóbulos de las orejas del mayor acercándose para dejar un beso húmedo en cada uno, luego se desvió a las mejillas donde repartió millares de piquitos causándole una risita a Jimin.

—Cierra tus ojos por favor —Jimin sin quistar lo hizo dejándose mimar por aquel a quien le había entregado su corazón desde siempre.

HoSeok dejó tres besos más, uno en cada parpado cerrado y otro en la punta de la nariz del mayor—. Eres tan hermoso, ¿tienes idea del daño que ese distanciamiento que teníamos me estaba haciendo? —bajó más, dejando un beso en la barbilla del contrario.

Jimin no se quedaba atrás empezando a hacer algo de presión y círculos sobre el miembro vestido de Hoseok. Necesitaban ambas cabezas despiertas para todo lo que querían hacer.

En eso Hoseok se detuvo súbitamente. Lo que hizo que Jimin también lo hiciese—. ¿Sucede algo, cariño?

Si Hoseok se pudiese sonrojar más de lo que estaba ahora parecería un cuatro rojo en absoluto; tímidamente asintió—. Sí, Hyung... es que, tengo miedo de lastimarlo... Hace mucho tiempo que no lo hago con un hombre y no quiero arruinarlo.

Jimin sonrió enternecido mientras negaba—. De eso me encargo yo, nadie va a arruinar nada ¿sí, bebé? Vamos a disfrutarlo como debe ser —le dio un beso en su cuello para transmitirle algo de confianza al menor.

Siguieron creando más fricción entre ambos, los besos subían de tono progresivamente y el vaivén que Jimin había iniciado con la polla de Hoseok estaba rindiendo frutos, sentía como el pene cubierto y semi erecto de Hoseok rozaba sin parar contra sus nalgas provocando que más de un gemido saliera de la boca de los dos. El empuje era constante y las caricias de parte del menor lo estaban llevando a un placer efímero. Por otro lado Hoseok se sentía pleno por primera vez en años tenía la libertad de hacer lo que deseaba, el tacto contra cualquier parte del cuerpo de Jimin le daba más que un soso estímulo a su miembro ya bien despierto.

Quería describir todo lo que formase parte de Jimin: sus ojos nublados por el placer que le estaba dando, sus manos pequeñas con las venas asomándose, sus hombros erguidos, sus blanquecinos brazos, sus axilas tersas al tacto, su torno blando e ideal para pellizcar y dejar marcas sin parar, su cintura estrecha pero varonil, sus definidos muslos... Podría seguir toda la noche así, enumerando qué parte le gustaba más; besando, acariciando y amando a Jimin con todo lo que tenía en su corazón.

—Hyung... muy... apretado ¿puedes...? —apenas pudo articular mientras señalaba su pantalón de pijama donde ya se veía una mancha de pre semen y el prominente bulto en forma de tienda de campaña. Jimin asintió bajándose del regazo de su menor.

—Acuéstate bebé, Hyung cuidará muy bien de ti —tras decir eso, Hoseok se colocó boca arriba sin apartar la mirada de su mayor, quien tomó ambos lados de la prenda guiñándole un ojo y de la nada la bajó con fuerza arrancándole un gemido potente a al rubio debido al roce placentero con su polla. Quedando expuesto, pues no se había puesto ropa interior dándole una sorpresa a su Hyung quien casi babeaba al ver su pene enorme, bien parado y rosado en la punta que orgullosamente le mostraba.

—¿Te gusta la vista Hyung? —dijo bajando un poco su mano hasta tocarse la punta que goteaba de pre semen y provocar más al castaño—, m-mira l-lo que... que le causas... a tu pobre e inocente dongsaeng... H-hyung p-perverso.

Jimin sonrió y se inclinó quitando las manos de Hoseok sacando su lengua. Se la enseñó al menor en forma de burla y al segundo lamió toda la punta probando el salado y agrio sabor que tenía su Hobi.

—¿Dónde pusiste la bolsa que te dio Jungkook?

—D-detrás de la mesa de noche —respondió sin cuestionar nada, solo quería llegar hasta el final.

Jimin se estiró un poco hasta alcanzar la bolsa rosada, vaciándola toda en la mesita. Había un poco de todo: condones de diferentes tamaños, lubricantes clasificados por sabor, espesura y marca... y un consolador inhumano junto una notita de "Que lo disfrutan mucho, Hyung's".

Park rodó los ojos y tomó un condón que supuso sería del tamaño de Hoseok y una botella de lubricante de la marca que más le gustaba. Regresó a la cama ubicando los dos objetos a un lado de la misma, y miró a Hoseok directo a los ojos. Se acostó a su lado y lo besó con mucha fuerza.

—Tócame. Tócame más, Hoseok —el menor asintió cambiando las posiciones al ponerse encima del mayor, y lo tocó, lo tocó como nunca antes había tocado a alguien.

El rubio seguía sin decidir que parte de Jimin le excitaba más, sus manos, sus ojos, su piel, sus labios... Tenía sus dos cabezas echas un rotundo desastre, con el fondo lleno de gemidos, jadeos, y gritos de placer.

—Hobi, sepárate un momento...

En eso Jimin se acomodó boca arriba y agarró el envase de lubricante y vació una gran cantidad en dos de sus dedos, eso alarmó un poquito a Hoseok.

El contrario notó eso y rio—. No te asustes bebé, esto no es directamente para ti.

Dicho esto, abrió sus piernas lo más que pudo, dándole un retrato de deleite al contrario. Se veía su gloriosa entrada rosada por completo. Llevó sus dos dedos con el líquido viscoso ahí, adentrándolos de una sola estocada, moviéndolos de un lado a otro para acostumbrarse a ellos. A pesar del dolor y la incomodidad que daba al principio, igual soltaba gemidos con la mirada atenta de Hoseok. Siguió moviendo su mano, abriéndolos y cerrándolos como un par de tijeras, luego los saco y los volvió a meter una y otra vez; su pene goteaba y necesitaba más todavía. Así que levantó su otra mano, la que antes estrujaba las sábanas de la cama y la extendió hacia Hoseok.

—Hobi, dame tu mano —el nombrado se la dio y señaló con la mirada la botellita—, toma el lubricante y espárcelo en tres de tus dedos —Jung asintió algo dudoso.

—¿Así no dolerá más...?

—Confía en mí, Ho.

Y así lo hizo, lleno tres de sus dedos del producto y espero las siguientes instrucciones del castaño quien seguía con su mano dentro de sí, sujetó la mano con lubricante del menor y la acercó a su entrada—, voy a sacar mis dedos y meterás los tuyos sin vacilar... y no quiero quejas.

—De acuerdo —Hoseok suspiró—, a la cuenta de tres...

—... uno, dos... ¡Tres! —Jimin sacó sus dedos y HoSeok metió los suyos. El castaño soltó un gemido de satisfacción y sonrió al muchacho arriba suyo.

—¿Está bien, Jimin?

—Perfectamente, no te detengas o te corto la polla.

Hoseok rio. Le gustó la sensación cálida de la entrada que apretaba tan bien sus tres dígitos. Mientras que con su otra mano acariciaba las axilas de Jimin haciendo que de la garganta de este se le escaparan risas y gemidos en igual cantidad, para Hoseok era liberador poder hacerlo sin que le dijeran que era raro. Siguió estirando la cavidad de Jimin hasta tocó cierto lugar que provocó que este diera un grito y que arqueara la espalda. Eso lo asustó e intentó sacar sus dedos, mas las manos agiles de su mayor lo detuvieron.

—¡Felicidades! Acabas de encontrar mi próstata y a menos que quieras dejar sin linaje a los Jung... quédate adentro.

Continuaron unos segundos más así, hasta que Jimin decidió que ya estaba lo adecuadamente preparado. Volteó a Hoseok boca arriba tomando el condón y posteriormente se lo colocó y le beso en el cuello del mismo modo que hace unos días.

—¿Estás listo, mi amor?

—Sí, solo si tú también lo estás, Mimi.

La respuesta le agradó tanto a Jimin que lo volvió a besar para automáticamente alinear su entrada estirada con el pene necesitado de su amante, dejándose caer y llegando hasta el tope entre el dolor y el placer.

—Estás muy apretado Hyung. Móntame ya, te lo pido... soy todo tuyo.

El más bajo cumplió la petición y empezó a montarlo salvajemente, las embestidas eran violentas y frenéticas, el chasquido entre sus pieles era ruidoso y morboso. Jimin estaba feliz al igual que Hoseok. Ambos entregados por completo al placer carnal que los subyugaba dentro de las cuatro paredes que eran testigos de su goce y del amor que se profanaba en todo el lugar. Siguieron amándose bajo las sabanas, entregándose por completo.

Las embestidas siguieron, y Jimin cambió las posiciones, pidiéndole entre gemidos a Hoseok que no se contuviera que lo follara hasta hacerlo olvidar todo. Hoseok tomó las piernas de Jimin y las subió a sus hombros para profundizar la penetración.

—¡Hyung... creo que voy a llegar! —avisó el menor, tomándolo con más fuerza de las caderas para aumentar la velocidad de sus embestidas.

—Yo también, Hobi —gimoteaba Jimin, perdido en los movimientos de Hoseok—, cuando te corras gime mi nombre, ¿lo harías bebé? Al hacerlo diremos el nombre del otro... pero no creo aguantar mu... ¡Hoseoook!

El primero en llegar fue el castaño derramando su esencia en su estómago y el pecho de Hoseok. El rubio dio solamente tres embestidas más antes de correrse también—. ¡Jimiiin!

Hoseok cayó agotado a un lado de Jimin para así no aplastarlo, envolviéndolo en un abrazo sudoroso y hediondo a sexo, pero así estaban bien.

—No te salgas aún, quiero vivir esto un poco más... —Hoseok asintió quedándose quieto y dejando un besito en la nuca del mayor.

—Se siente mágico, no puedo creer lo que acabamos de hacer... tengo miedo de despertar y que todo haya sido un sueño.

—Tendríamos el mismo sueño —Jimin sonrió para girar un poco la cabeza, debido que no podía moverse debido al dolor de su parte baja—. Te amo, Hoseok.

Hoseok se inclinó y junto sus labios como tantas veces lo había hecho—. Te amo aún más, Jimin.


♡ touch me more – hopemin ♡

Unos minutos después de recuperarse de la faena (de botar el condón usado y de limpiarse correctamente) y de estar acostados abrazándose el uno al otro HoSeok frunció el ceño mirando a su ahora pareja estar a punto de caer en los brazos de Morfeo.

—Entonces si todo este tiempo supiste lo que planeaba, ¿por qué tardaste tanto en el baño?

Jimin abrió los ojos enfocándolos en su novio y se encogió de hombros—. Me estaba lavando los pies.

HoSeok estalla en risas al escuchar aquello... ¡No podía ser cierto!—. ¿Es enserio, Park Jimin?

Jimin disgustado le pega en su brazo para que deje de reír, pero el mayor ríe aún más—. ¿Qué esperabas? Nunca había tenido sexo de esa manera con una persona que tuviera tu tipo de filia. Creí que me chuparías el pie, más cuando me tomaste las piernas... Me dije "Adiós a mis pies vírgenes". Y ya sabes lo que dicen; hombre preparado vale por dos.

Jung niega con la cabeza mientras le acaricia el rostro—. No me gustan los pies, iugh. No tengo podofilia, Hyung... porque ¿Sabes cuál tengo en realidad?

Park inclina la cabeza y se muerde el labio inferior—. ¿Cuál?

—Mimifilia.

—Eres un estúpido, gran hijo de tu-

—Después me insultas, déjame terminar primero... porque me gusta tocarte únicamente a ti.

 FIN 

Notes:

Y de esta manera se terminó este os, yey xD

Quiero agradecer al Squad @HSTOPSQUAD Por ayudarme a salir de mi zona de confort, ya que jamás había escrito smut y desde luego por corregir unos cuantos errores que tenía mi escrito. Los amodoro 😭❤️✨

Por cierto si ven a “YoonGi” por ahí (no es trío, aunque quisiera, digo-), es un error de transcripción que corregiré más tarde TT TT.

Espero que les haya gustado está versión HopeMin ^^ ¡Nos leemos pronto!

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Originalmente publicado en Wattpad.