Actions

Work Header

Lo que construimos...

Summary:

Brian creyó que el amor que sentía era suficiente para darle valor a Armando.

Armando creyó que Brian siempre estaría ahí.

Ambos estaban equivocados y todo lo construido está por acabarse.

Notes:

Escribí esto en mis notas en un arranque de playlist triste.

Si te interesa, fueron:
—Good Luck, Babe! - Chappell Roan
—Lo que construimos - Natalia Lafourcade
—Less - Olivia Rodrigo
—Girl Crush - Harry Styles
—Loco (Tu forma de ser) - Los Auténticos Decadentes
—My One And Only Love - Mon Laferte ft. Natalia Lafourcade
-cigarette smoke - Olivia Rodrigo
Y unas más porque se me fue escribiendo y terminé hasta con Fuerza Regida 🐥.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Entonces, ¿así termina?- No sabía por qué preguntaba, él sabía la respuesta, tal vez solo quería aferrarse a una última esperanza, darle oportunidad a Armando de que se arrepintiera, de que luchará por ellos, o tal vez solo era masoquista, porque sabía que si habían llegado a este punto era porque eso no pasaría.

 

—Bri, no ha... —las palabras fueron cortadas por un sollozo de Brian, quien cada vez lucía más abatido.

 

—No me llames así, si este es el fin, no te atrevas a llamarme de esa manera. Sabes Armando, me siento como un total idiota, porque todos lo sabían, nadie esperaba que tu cambiaras, que aceptaras lo nuestro, pero yo, yo creí que el amor que te tenía era suficiente, suficiente para que tú decidieras que valía la pena contarle a tu familia de esto. Sabes, no esperaba que no tuvieras miedo de la sociedad, porque carajos hasta yo lo tengo, pero lo que nos hace diferentes es que para mí, tú nunca fuiste una carga, al contrario, serías mi fortaleza para superar el miedo —una corta risa seca salió después de aquello, pero aquella risa no era de alegría ni parecido, sino de alguien que sabe que está a punto de perder todo lo que tenía y no puede hacer nada para evitar que se le escape de los dedos—. 

¿Qué iluso verdad?, Solo yo nos veía futuro, tú realmente nunca pensaste que llegaríamos más allá de esto, pero una cosa es dejarme Armando —Brian ya ni siquiera sentía su garganta, cada vez las palabras raspaban más al momento de pronunciarlas y su visión se volvía más borrosa pero, tenía que sacarlo, tenía que sacar lo que duró guardando toda su relación, cada fin de semana que Armando iba a la iglesia con su familia y lo evitaba a toda costa, cada vez que alguien fuera de su círculo mencionaba una novia y Armando solo sonreía y bajaba la cabeza, cada vez, cada maldita vez que sentía que vivía un luto en su relación—. Pero decirme que es porque tus papás quieren que te juntes con Sofía, es muy diferente, dime Armando, ¿qué Sofía? ¿La misma que te decía que me incomodaba como era cercana, como siempre insinuaba que estaban hechos el uno para el otro, que sus familias estarían muy contentas, o qué Sofía?, repítemelo porque creo que no quedó claro.

 

—Bri... —no terminó de formular ni dos palabras cuando fue abruptamente cortado de nuevo por Brian.

 

—Brian, mi nombre es Brian Gutiérrez, te dije que ya no tienes ningún derecho de llamarme así, aunque creo que nunca lo tuviste realmente.

 

—Es que no lo entiendes —ahora Brian no era el único abatido, Armando podía sentir como el cuello de la camisa lo asfixiaba cada vez más, como el nudo en su garganta crecía más y como las punzadas en su cabeza se volvían más fuertes—claro que te amo, claro que eres suficiente, no hables como si no sintiera nada por favor.

 

 

—¿Y lo haces? —cuestionó interrumpiendo a Armando—, ¿sientes algo? Dime, porque si tú que estás rompiendo lo que juramos que sería para siempre, espero te des una remota idea de cómo me siento yo Armando, esto ya no es solo de verte ir, de que te sigas escondiendo, tal vez me duele pero te perdonaría en algún momento, así de idiota soy, pero, verte con alguien más, sabiendo que no la amas, porque no lo haces, no has aceptado que eres gay y tu familia no tiene la más mínima idea, dime ¿qué vas a hacer?, cuando pasen días, meses, años y qué

¿Algún día sentirás el mínimo cariño por ella?

 

—No es tan fácil, tú sabes que no Bri... Brian lo intenté, tantas veces pero tengo miedo, y no puedo, no puedo, no quiero verte así, para mí eras todo, soportaba escuchar cada cosa porque sabía que al final del día te tendría a ti y todo estaría bien.

 

—Sí —contestó Brian con una sonrisa irónica—, ese es el maldito problema, ¿no te das cuenta? Al final yo siempre estaba para ti, no importa lo que pasara y tú te acostumbraste a tenerme sin importar qué, que nunca tuviste la necesidad de cambiar Armando.

 

—Brian podía sentir como la tristeza se convertía en desesperación y un toque de amargura— Fue mi culpa por dejarte ser así, por darte el poder de hacer lo que querías, por esperar, por confiar en que un día simplemente despertarías con otro pensar.

 

Armando sintió como el aire se le iba de los pulmones, todo lo que había pensado decir ya no importaba, Brian se estaba culpando, Brian, su amor, el único no culpable en todo esto, el que siempre estaba ahí, el incondicional que hacía su corazón latir, porque Dios, desde el primer día Armando había quedado loco por su forma de ser, sus gestos, sus pucheros, sus pases, sus sonrisas cortantes y altaneras, todo Brian era su razón.

 

 

 

Y tenía razón, ¿cómo amaría a Sofía? Era gay y aún en el mejor de los casos que no lo fuera, querer a alguien después de Brian se sentía imposible, y no tenía duda alguna de que lo fuera, se sentía incorrecto, era incorrecto, su corazón solo respondía a un latido y no era otro sino el de Brian.

 

—No digas eso, yo soy el único culpable, yo no soy lo suficientemente valiente por nosotros dos fresita, y quiero que sepas que lo que más me duele de todo es saber que ya no serás mío, que encontrarás a alguien que sepa valorarte y amarte de la manera que lo mereces y que por mi culpa no seré yo.

 

Brian nunca intentó apaciguar sus sollozos pero, ahora salían sin control alguno, porque Armando no estaba poniendo ninguna resistencia, lo estaba aceptando, estaba tirando todo, no había pelea, porque desde el principio todo había quedado claro.

 

—¿Por qué? ¿Es neta? ¿Nada? Por favor Armando me estoy dejando aquí todo, si ahora me dices que lo intentaras me quedaría ¿sabes? Aunque sepa que es mentira aunque esto no cambie yo, yo... —un suspiro resignado salió de su boca y Dios sabe que mañana la culpa y vergüenza lo atacaría pero no hoy— yo lo aceptaría.

 

—Lo sé —ahora Armando ya no sonaba inseguro, por primera vez tenía la certeza de que tenía que decir, como si toda la seguridad que nunca había tenido, se había guardado para este momento—. Sé que te quedarías, lo he sabido siempre Bri, por eso no puedo seguir haciendo esto. Te amo, quiero que sepas que eres la única persona que me he permitido amar pero, no puedo seguir destrozando tu corazón fresita, no soporto verte así, ver como tu sonrisa se apaga cada que negaba lo nuestro ante mi familia, cuando soltaba tu mano al salir en público, tú no mereces eso —negó lentamente—, sabes que no. Cuando te vi por primera vez, fue como una serendipia, yo solo pensé encontrar un compañero nuevo, pero nunca creía que encontraría al amor de mi vida y me asustó, aún lo hace, el poder que tienes para hacerme feliz, para hacerme sentir en casa con solo verte, pero esa casa se está quebrando y es por mí.

 

 

Ahora no solo Brian lloraba, la sala de Brian ahora contenía los sollozos de ambos jugadores.

 

 

 

Así que, si, esa es la respuesta, así termina esto Bri, no podemos seguir, yo intentaré cumplir con lo que ellos esperan de mí y tú —Armando sabía que cuando esas palabras salieran de su boca, sería porque su mundo ya se habría derrumbado— tú encontrarás el amor en alguien más, y serán felices, verás al pasado y solo seré una mancha en él —soltó Armando.

 

Y dolía, claro que dolía porque en el fondo sabía que sus palabras no estaban lejos de la realidad, Brian era hermoso y no solo físicamente, sería difícil encontrar a alguien, y formar una relación con una persona que no tuviera miedo a mostrarle al mundo la joya que tenía al lado, lo que le pesaba es que esa persona nunca sería él, el miedo de la expectativa de los demás pesaba tanto, y él, había aceptado ese peso como su propia cruz.

 

Pero él, nunca creía volver a amar, no veía cómo, menos a una mujer, cuando su alma gemela era ese güero de más de 1.8 m con ojos verdosos, que el gringo que daba pases espectaculares y que siempre sabía cómo se sentía incluso antes de que él lo reconociera, aquel que lo esperaba en los entrenamientos o se ponía a hacer tiros con él al final de estos, aquel que llevaba sus gomitas favoritas en el portavasos de su troca porque Armando siempre buscaba qué comer en el camino.

 

Aquel que sería su primer y único amor. Aquel al que le estaba rompiendo el corazón y no sabía cómo detenerlo o tal vez si lo sabía pero, era una opción que su cobarde yo no permitía tomar.

 

 

—Y espero, que seas feliz, tan feliz que nunca vuelvas a pensar en mí porque no lo valgo, y su algún día nos volvemos a ver, espero me hayas perdonado

 

 

—No —fue lo único que atinó a salir de la boca de Brian.

 

—¿Qué? —ahora Armando también lucía confundido.

 

—Que no, no creo perdonarte, no creo poder olvidarte tampoco, ¿y mancha? Creo que vas a ser un agujero Armando, uno que no se puede llenar, porque dime ¿cómo le explico a mi corazón?, si mi cerebro no entiende, no creo que mi corazón alguna vez lo haga, y odio con el alma esa frase, pero si nos volvemos a topar lo primero que saldrá de mi boca será un "te lo dije, te lo dije, nunca, nada será como nosotros, nunca serás feliz porque nunca serás tu, nunca te perdonaré porque yo te quería a ti en mi futuro, nunca me olvidarás porque siempre tendrás la duda de qué hubiéramos sido si tu estúpida cobardía no se interpusiera, te lo dije, te lo dije y aun así no luchaste" —la pizca de amargura había consumido lo que quedaba de Brian, sabía que dolía pero en este punto, ya no quedaba mucho por romper.

 

 

—No digas eso por favor, fresita...—Armando sentía que su corazón estaba haciendo su mayor esfuerzo para seguir, simplemente todo era demasiado.

 

 

—Shut up, te lo recuerdo, Brian Gutiérrez y si lo digo, porque es la verdad, ve, finge, diviértete actuando pero lo sabes esto no era casual, no era una ilusión, eras el maldito amor de mi vida, creí que si me sujetaba fuerte el barco sobrevivía pero mírame, me estás dejando hundirme en él, y espere, espere tanto que ya ni siquiera te puedo reprochar porque pasó todo lo que podía esperar de ti, espero equivocarme, aunque se que no, pero ruego por ti y que mis palabras sean erróneas y alguna vez puedas ser libre, feliz sólo lo decides tú, pero al menos libre.

 

 

—Bri por favor no...— Un fuerte sollozo brotó de la garganta de Armando, pero ya estaba aquí, ya no había solución que tomar.

 

 

—Ya dijiste todo, ¿no Armando? Creo que si no piensas cambiar de punto, no tiene caso que sigas aquí —dio media vuelta, la cabeza cada vez se sentía más pesada, ni siquiera creía llegar a su cuarto sin caerse—, deja las llaves en la mesa y cierra todo cuando salgas por favor, mañana puedes mandar por las cosas que tenías aquí. Olvídalo, yo te las envío con Alvarado, y una última cosa me iré a Italia, aceptaré la oferta, las cosas no se pondrán incómodas en el vestuario no te preocupes, y el día de mi despedida invéntate algo, una cita con Sofía tal vez, pero no vayas, viaja de ser posible, pero esto muere aquí.

 

Con eso Brian siguió su camino rumbo a las escaleras, podía sentir la presencia de Armando quieta en la sala aún si no lo veía pero ya no podía seguir ahí, de verdad no, su mundo acaba de destruirse y con él su corazón.

 

Y Armando, no podía sentir su cuerpo, nada reaccionaba, hasta que vio a Brian desaparecer por las escaleras, entendió que ya no podía ir hacia atrás, todo había terminado. Como pudo sacó las llaves de su bolsa, ignoró el pequeño dije de fresita y hormiga y lo dejó en la mesa, estaba sellando el fin, lo sabía, y era su culpa, eso también lo sabía pero su único consuelo fue que Brian conseguiría a alguien mejor.

 

Sin más dio la vuelta, apagó las luces y cerró la puerta, dentro de esa casa todas sus ilusiones se habían quedado encerradas y la llave, ya no estaba más con él. No sabía cómo iba a llegar a salvo si las lágrimas seguían bajando por sus mejillas, solo atinó a prender la radio y esperar a que se calmara.

 

—Esto tiene que ser una broma —salió de un exasperado Armando, de verdad el mundo estaba en su contra no encontraba otra explicación— esto ya tiene años de haber salido—Porque para que "Lo que construimos" decidiera sonar ahora mismo no era señal de que las cosas mejorarían.—

 

 

 

 

 

Notes:

¡Hellowi! (Perdón, así suelo saludar). Si llegaron hasta aquí, gracias. Como puse, es la primera vez que escribo algo, no tengo ni idea de lo que hago pero espero lucir genial haciéndolo.
Y si tienen alguna crítica, duda, comentario o sugerencia, son bien recibidos, de verdad.