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Language:
Español
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Published:
2026-06-06
Words:
1,371
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1/1
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7
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148
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4
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879

Piedra, papel o tijera

Summary:

Un vodka caliente y un fernet vencido, besar a tu mejor amigo jamás se sintió tan bien.

Notes:

escrito originalmente el 8 de julio de 2025 pero nunca lo terminé hasta que vi el reto de los drabbles mundialistas pero me fui un poco de las menos 500 palabras … en teoria seria el día 1 primer beso 😋

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Las carcajadas de los dos se escuchaban desde el pasillo pero no podían parar. Los ojos llenos de lágrimas y los cachetes rojos de Enzo hacían que Julián se riera más fuerte.

Eran raras las veces en las que seguían la joda después de una victoria y aún más raras las veces en las que Julián aceptaba tomar hasta ponerse en pedo. No había mucha ciencia, mañana tenían el día libre y como todos los antis del grupo se fueron a dormir, decidieron llevar a su habitación un poco del escabio que había sobrado del festejo en la sala de reuniones.

—Para de reírte pajero, siento que voy a vomitar, me duele la panzaa—lloriqueó Enzo tirado en la alfombra, secándose las lágrimas con una mano y con la otra agarrándose el pecho tratando de recuperar el aire. 

Se escuchó el puff de Julián escupiendo todo el líquido que tenía en la boca para seguir riendo más fuerte, haciendo que Enzo vuelva a perder los estribos contagiándose de su mejor amigo. 

—Dios, que borracho que estás, hijo de puta. —se arrastró hasta la botella de vodka caliente que estaba a medio tomar y se la empinó en un largo trago que normalmente, lo tendría que haber quemado pero ya no sentía nada.

Julián estaba sentado contra la pared, miró la botella que estaba en el piso y se dió cuenta del aspecto que tenía. Aguantó la respiración en sus pulmones para dejar de reirse y habló con la voz temblorosa.

—Esto está re vencido, Enzoooo. Mira lo raro que esta el líquido, ¿de dónde lo sacaste?

Enzo soltó una risita baja, todavía tirado en la alfombra mirándolo con los ojos brillosos por el alcohol.

—Lo encontré por ahí. Estaba escondido atrás de todo —dijo sonriendo de costado—. Escuchame, juguemos a un juego.

Un Julián sobrio se habría dado cuenta al instante de las segundas intenciones que brillaban bajo esa sonrisa tan hermosa que tenía su mejor amigo. Pero este Julián estaba demasiado ocupado fijándose en cómo se le achinaban los ojos a Enzo cada vez que intentaba contener la risa, en las arruguitas que se le formaban en los bordes y que lo hacían ver… tan precioso. Sacudió la cabeza como si pudiera espantar el pensamiento y se arrastró hasta él.

Enzo palmeó la alfombra a su lado. Julián se dejó caer con las piernas cruzadas y la botella de fernet todavía en la mano.

—Piedra, papel o tijera. El que pierde o se toma un shot del vodka, o del fernet este asqueroso o hace un reto. Lo que sea. Vale todo.

Jugaron cinco partidas. Enzo perdió las cinco.

Tres shots que se tomó sin chistar, dos retos boludos y demasiado “Julián” subió una historia bailando y tuvo que mandarle un audio a uno de los chicos del grupo diciéndole que lo quería mucho. Cada vez que perdía un destelló de malhumor se filtraba en su forma de hablar y como fruncia su ceño y Julián no podía parar de mirarlo.

—Dale, Juli… —dijo Enzo al final, arrastrando las palabras y mirándolo fijo—. Ahora tenés que perder vos, sino re aburrido.

Julián le sonrió, sabía que no le gustaba perder.

—Está bien, dale. Pero apurate a pensar el reto y que no sea nada zarpado porque si no me fondeo el vodka entero.

Enzo se quedó callado un segundo, pensando, mordiéndose el labio. Se pasó una mano por la cara como si estuviera decidiendo si se animaba o no. Julián ya estaba inclinándose hacia la botella cuando Enzo soltó.

—Cinco shots del fernet puro… o me das un beso.

El silencio que cayó entre los dos fue raro. Solo se escuchaba los ronquidos provenientes del pasillo y sus respiraciones todavía agitadas por la risa y el alcohol.

Julián parpadeó lento, como si el cerebro le estuviera procesando la frase con delay.

—¿Qué? —preguntó con una sonrisa incrédula en los labios.

—Escuchaste —Enzo se incorporó un poco, quedando sentado frente a él con las rodillas casi tocándose—. Cinco shots o un beso. Elegí, boludo.

Julián lo miró. La cara de Enzo estaba cerca, demasiado cerca. Podía verle las pupilas dilatadas, el rojo en los cachetes, el mechón de pelo que le caía sobre la frente. El vodka le ardía en la garganta todavía, pero de repente sentía otra cosa caliente subiendo por el pecho.

Se rio nervioso y se pasó la mano por la nuca.

—Estás en pedo, Enzo. Deja de decir boludeces.

—Y vos también. ¿Qué pasa? ¿Te da miedo perder? —lo provocó haciéndose el canchero e inclinándose un poco más hacia adelante—. O te da miedo otra cosa.

Julián tragó saliva. El corazón le latía fuerte, demasiado fuerte para ser solo el alcohol. Miró la botella, después la boca de Enzo y de nuevo sus ojos.

—…Un beso —murmuró.

Enzo sonrió victorioso pero las manos empezaron a temblarle de anticipación.

—Veni entonces.

Se quedaron mirándose un segundo más. Julián se inclinó primero torpe por la borrachera, apoyó ambas manos en las rodillas del morocho para anclarse y Enzo lo encontró a mitad de camino.

El beso empezó inseguro, solo labios contra labios. Eso era suficiente, ya había cumplido el reto. Podían separarse…

Pero ninguno de los dos se apartó. Enzo levantó una mano y la apoyó en la nuca de Julián, tirando un poco más hacia él y el beso se profundizó.

Era como si todo hubiera encajado en ese momento. El amor inexplicable que sentían el uno por el otro encontraba por fin la forma más pura y cruda de expresarse. Julián lo tenía agarrado de la remera con fuerza, arrugando la tela entre sus dedos con miedo de que se escapara.

Cuando se separaron, se miraron a los ojos. Los dos los tenían brillosos, vidriosos por el alcohol y por algo mucho más fuerte. Enzo sonreía como un tarado, se pasó la lengua por el labio y sin soltar del todo a Julián, levantó las manos.

—Piedra, papel o tijera —dijo con la voz un poco tomada.

Julián soltó una carcajada y levantó las suyas también.

Jugaron. Enzo perdió.

—Un shot… o otro beso —propuso Julián con el corazón latiéndole en la garganta.

Enzo ni contestó. Se abalanzó encima de él con todo el peso, tirándolo de espaldas contra la alfombra. Sus bocas se encontraron de nuevo, esta vez sin ninguna timidez. El beso fue más desesperado, eran lenguas que se buscaban, dientes que chocaban y respiraciones entrecortadas. Julián soltó un gemido bajito cuando Enzo le mordió suavemente el labio inferior y después lo calmó con la lengua.

Se quedaron tirados en la alfombra con las piernas entrelazadas. El calor de sus cuerpos era lo único que importaba. Julián subió una mano y le acarició la cara con un dedo, recorriendo despacio la línea de su mandíbula, su nariz sonrojada y el borde de los labios hinchados de tanto besarse.

Se separaron apenas un segundo y se dieron otro pico corto después de tanta intensidad. Julián sonrió contra su boca con los ojos entrecerrados.

—¿Sabes? Siempre quise saber qué era darte un beso…

Enzo no dijo nada. Solo lo miró un segundo con algo intenso brillando en los ojos y lo agarró fuerte de la mandíbula, tirando de él. Lo besó con tantas ganas que rozaba casi posesivo. Un beso que sabía a vodka y a años de miradas que nunca se animaron a decir nada por miedo de romper la amistad. Julián soltó un sonido bajito, entre gemido y suspiro y se aferró más a él, clavándole los dedos en la piel debajo de la remera.

Enzo rodó un poco, poniéndolo encima de él sin romper el beso. Sus manos bajaron por la espalda de Julián y apretándolo contra su cuerpo. Se besaron lento, después rápido, después lento otra vez. Ninguno hablaba. Solo se tocaban, se besaban y se apretaban como si tuvieran miedo de que el otro desapareciera si se separaban.

Enzo metió una mano entre el pelo de Julián, tirando suavemente mientras le besaba el cuello. Julián arqueó la espalda y soltó un gemido ronco, buscando de nuevo su boca.

No necesitaban decirse nada,esta noche solo existían los primeros de muchos besos, mañana se iban a ocupar del nuevo rol de su amistad.

Notes:

un kudito y un comentario siempre son bienvenidos, gracias🤏🏽