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-En el pueblo había una carnicería muy concurrida, se encontraba al lado una funeraria, se rumoreaba que la carne que vendía el feroz y fuerte carnicero era carne humana. Sin embargo eran solo rumores y la mayoría estaban encantados por lo barato que era la carne a pesar de su extraño sabor era delicioso, él pueblo se acostumbro.-
-Sanji es un cocinero aventurero en busca de nuevos sabores, se habia subio a un autobus equivicado, debido a su charla constante con una linda mujer de cabellos negros no habia notado la diferencia de los carteles por su estado distraido.-
-Había quedado terminado en un pueblo diferente a lo planeado suspiro bajándose del autobús, recordando que tenía que reponer sus suministros, el ambiente era frío y tembloroso las luces parpadeando sin reparo, junto a una neblina un poco espesa, apretando su mochila camino a pasos firmes en busca una tienda abierta, notando como estaban cerradas. Gotas de lluvia comenzaron a caer sobre Sanji que suspiro, y busco un hotel pero las gotas se intensificaron junto a un fuerte viento que casi lo lleva volando.-
Maldición - Murmuró Sanji camino con esfuerzo vio una luz blanca, y un cartel borroso, y entró de forma urgente al lugar cerrando la puerta de vidrio notando un aroma a sangre, y desinfectante con un frío era más intenso. Vio el piso blanco y miró la gran vitrina de carnes, un hombre de cabello verdes sonriendo levemente con un delantal blanco manchada de sangre y, un enorme cuchillo en su mano.-
Pero vaya ¿Que tenemos aquí? Pareces de nuevo, por estos lados -Hablo el carnicero su mirada iba y venía por el cuerpo del rubio observando la vestimenta un tanto elegante y mojada del joven hombre.-
Disculpa tuve que entrar debido a la tormenta, por casualidad sabe ¿Donde hay un hotel cerca?- Preguntó Sanji ignorando la mirada intensa del carnicero, un escalofrío recorrió su cuerpo.-
Mm solo hay uno, pero la dueña se fue de vacaciones indefinidamente solo por estas semanas. - Hablo el hombre de cabellos verdes, cortando la carne en la tabla sin esfuerzo debido al filo del cuchillo.-
Necesito un lugar donde quedarme, al menos hasta que pueda tener suministro para viajar en el próximo autobús - Hablo el rubio noto como el carnicero termina de cortar.-
El próximo autobús pasa en diez días, cara de príncipe, no creo que tu dures mucho por aquí - Hablo el carnicero serio colocando la carne cortada en la heladera.-
¿¡Diez días!? ¿Por qué tanto tiempo? y no me llames cara de príncipe. Mi nombre es Sanji ¡Pelo de musgo! - Exclamó el cocinero sorprendido y molesto por lo mencionado por el carnicero.-
Es un pequeño pueblo, y como no nadie tiene ganas de salir del pueblo se estableció un tiempo y horario para que el autobús no tenga que hacer viajes innecesarios. Cara de príncipe te queda mejor. Mi nombre es Zoro y si quieres yo puedo prestarte una habitación Cariño - Hablo Zoro con un tono más cálido, guiñando un ojo, sin molestarse por el tono del rubio ni el insulto hacia su cabello. -
-Sanji quería rechazar la oferta, todo esto era demasiado extraño y no quería ser confiado sin embargo la tormenta se hacía más fuerte y su ropa mojada lo hacía temblar. "¿Está bien confiar en un extraño con cuchillo o es mejor morir de hipotermia en la fría llovía?" Pensó Sanji temblando sin mucho control frotaba sus manos.-
Esta bien ¿Cuanto me cobrarás la habitación?- Pregunto él rubio rendido suspirando mirando con sus ojos azules al carnicero.-
Mm solo tendrás que lavar los cuchillos y tablas de cortar es todo lo que pido - Hablo Zoro con calma sacándose el delantal con sangre, revelando su camisa blanca que se adhiere a su atlético y musculoso torso. Limpiando sus manos con un trapo blanco. -
¿Es todo? - Pregunto casi tartamudeando Sanji sonrojado tragando saliva, sus ojos no dejaban de recorrer en torso del carnero.-
Si es todo. - Hablo Zoro saliendo detrás de la góndola de carne y caminado la entrada de la carnicería cerrando las persianas.-
Esta bien. - Hablo Sanji casi hipnotizado viendo la espalda del hombre su cuerpo antes frío se sentía un poco caliente.-
Perfecto. No hay vuelta atrás.- Hablo Zoro sonriendo, cerrando la puerta con llave y colocando el cartel de cerrado.-
-Sanji vio un pequeño brillo en los ojos del carnero, pero no sabía si era por la luz o por los truenos que se reflejan por la ventana del techo.-
Sígueme, mi casa esta del otro lado - Hablo Zoro con calma guiando al cocinero en la puerta de atrás del establecimiento. Sacó la llave abriendo la puerta revelando un camino y una casa a corta distancia.-
-Caminaron la corta distancia y Zoro abrió la puerta dejando pasar al hombre rubio primero. El interior cálido de la casa alivio el frio del rubio.-
Es agradable - Hablo Sanji notando el interior de la casa, ordenado y el aroma a licor con leves toques a menta. Sin duda no se comparaba a nada con la imagen del carnicero sangriento.-
Debes estar muerto del frío con esas ropas empapadas. El baño está el pasillo a la derecha hay agua tibia junto a toallas limpias puedes usar lo que necesites, y si subes la escaleras a la izquierda te encontrarás con una puerta negra, esa será tu habitación. - Hablo Zoro con calma señalando el largo pasillo.-
Gracias - Murmuró Sanji estornudando un poco, caminando hacia el baño. Ansioso por quitarse su ropa húmeda y sus zapatos mojados.-
-Zoro se quedó observando la espalda del rubio hasta desaparecer en el baño. Sonrió levemente caminando a la cocina es de noche, y está seguro que él rubio debe tener hambre.-
-1 hora después Sanji se encontraba vestido con ropa cómoda, unos pantalones azules sueltos y una remera amarilla suspirando con cansancio mirando los cuadros de paisajes en la habitación. La cama es cómoda y no había encontrado nada raro en la habitación era sencilla. sus ojos pesaban sentía que se quedaba dormido.-
Tic toc - Resonó en la puerta haciendo que Sanji se pare alerta con una sartén en la mano.-
¿Cara de príncipe? La comida está lista. - Hablo Zoro tocando la puerta nuevamente, escuchando pequeños ruidos provenir del interior de la habitación. Hasta que la puerta se abrió mostrando los ojos cansados de Sanji.-
Oh.. Si bajaré- Hablo bostezando él rubio pero ansioso por probar alimento un aroma agradable provenía por los pasillos.-
Sabe delicioso de que animal es la carne?- Preguntó Sanji comiendo gustoso más pedazos de la carne.-
Jabalí- Hablo Zoro sonriendo levemente sus ojos miran con intensidad como Sanji consume todo del plato. -
-Comieron en silencio y la lluvia cayendo con más fuerza. Al terminar Sanji lavo los trastes un poco agotado se iría a dormir al terminar.-
Parece que te quedaras dormido en cualquier momento -Hablo Zoro veía la silueta tentadora del rubio, mientras bebía un vino con calma.-
Fue un largo viaje -Habló con cansancio Sanji terminando de lavar secándose las manos con una toalla y frotando sus ojos con evidente sueño.-
Ve a dormir, no quisiera ver ojeras en tus lindos ojos -Hablo el carnicero relamiéndose los labios por el licor.-.
Eso haré, buenas noches -Hablo Sanji caminando a la habitación demasiado cansancio para discutir con el atractivo carnicero.-
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-A la mañana siguiente Sanji se despertó temprano aunque su cuerpo cansado pedía descanso ya no podía lograr volver a dormir debido a su costumbre madrugadora.-
-Sacando algunos ingredientes de la heladera del carnicero, y usando sus propias ollas comenzó a hacer un desayuno para Zoro. Necesita agradecerle por dejarlo quedarse temporalmente. Se escucharon pasos pesados y vio a Zoro con una katana entrando a la cocina serio y solo con unos pantalones corto con el torso descubierto.-
Oh... Eras tu Jaja por un momento me olvidé de que estabas aquí - Hablo Zoro aliviado suspirando dejando la katana de lado.-
¿Planeabas matarme? Que carajos - Hablo Sanji sorprendido y molesto mirando al olvidadizo carnicero.-
No. Solo iba a asustar al supuesto ladrón mmm eso huele delicioso ¿Que es? -Pregunto Zoro sonriendo avergonzado dejando la katana arriba de la mesa acercándose a Sanji viendo con curiosidad lo que cocinaba se veía exquisito.-
Son waffles con chocolate y panquesitos de vainilla rellenos de dulce de leche junto a trozos pequeños de maní prueba - Hablo Sanji el desayuno que estaba preparando el aroma es delicioso.-
-Zoro agarro uno olfateando, y mirando fijamente por segundos para después llevarlos a la boca, y comerlos un gemido complacido resonó gustoso devorando por completo el alimento.-
Esta delicioso Mmm acaso eres un hada de la cocina? - Exclamó el carnicero relamiéndose los labios agarrando un poco más comiendo con hambre y fascinación. -
En realidad soy cocinero, es el motivo por que viajo en busca de nuevos sabores - Hablo Sanji contento sonriendo viendo como Zoro presta atención mientras sigue comiendo dejando casi la bandeja vacía Sanji le pareció lindo esa parte glotona del carnicero. -
Entonces te pediré que hagas el desayuno siempre. Tienes una buena habilidad - Hablo Zoro con la boca llena.-
Esta feliz de hacerlo y por favor mastica bien, no quiero que te mueras atragantado por panquesitos - Respondió Sanji limpiando con una servilleta la comisura de los labios de Zoro notando como el chocolate se desliza.-
Eres muy hermoso cara de príncipe- Guiño un ojo Zoro sonriendo acariciando el rostro suave de Sanji haciendo que este se sonroja.-
Tonto marimo no tientes a tu suerte - Murmuró Sanji sonrojado como tomate apartándose para seguir cocinando.-
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-Cinco días pasaron lentamente parecía que el tiempo pasaba demasiado lento en el pueblo. Sanji hacía el desayuno y limpieza de la carnicería. La tensión se sentía cada vez más pesada cuando estaba solo con Zoro sentía su vientre calentarse y su corazón palpita, sus ojos veían con hambre cuerpo del carnicero como el sudor se revela de aquella espalda musculosa ancha.Hacia tragar muchas veces saliva a Sanji-
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Cocinero te noto algo tenso estás bien ?- Preguntó Zoro fingiendo preocupación acercándose demasiado a Sanji de forma claramente intencional notando el movimiento nervioso de Sanji con su pie moviéndose contra el suelo.-
Eres un provocador Zoro - Hablo Sanji sonrojado tragando saliva viendo como la camisa abierta de Zoro, su autocontrol estaba por romperse.-
Por que dices es--
-Zoro no pudo terminar de hablar ya que Sanji lo beso con ferocidad, sorprendido pero sin perder tiempo Zoro correspondió devorando la boca del cocinero y sus manos se deslizan por debajo de la camisa de Sanji palpando y tocando sin vergüenza esperaba esto desde que vio al rubio.-
¿Crees poder conmigo cocinero? - Pregunto Burlo Zoro apartándose un poco desabrochando su pantalón y bajando junto a su ropa interior mostrando su miembro duro con venas marcadas.-
Claro que puedo el tamaño, no es un problema para mi- respondió travieso Sanji sonrojado, tragando saliva acariciando la erección dura de Zoro.-
Eres delicioso - Hablo ronco Zoro acariciando el torso pálido atlético del cocinero, sus manos ásperas se deslizan por la piel suave cálida del Sanji, mientras besaba el cuello dejando marcas de chupones haciendo soltar pequeños gemidos.-
-Zoro dejaba pequeñas marcas profundas de mordidas en los pectorales de Sanji mientras succionaba y mordisqueaba los pezones rosados. Los gemidos del rubio lograban descontrolo busco el lubricante, pero al no encontrarlo decidió improvisar separo las piernas de Sanji viendo el firme trasero pálido del rubio se relamio los labios hambriento por devorar tal manjar.-.
Zoro mm qu--
-Sanji jadeo estremeciéndose al sentir la lengua de zoro deslizarse en su entrada.-
Eres delicioso y tan atrayente - Murmuró Zoro suspirando hambriento lamiendo la entrada metiendo la lengua junto a un dedo ensalivado en el interior del cocinero.-
Zoroo mm ah - Suspiro agitado el cocinero su cuerpo se retorciéndose por la sensación, Zoro fue lento en espara que se acostumbre-
-Los minutos se hacían lentos para Zoro agregando más dedos en el interior, ver sonrojado retorciéndose de placer a Sanji haciendo difícil su tarea.-
Estoy listo solo mételo -Gimio Sanji ruborizado pequeñas gotas de sudor se deslizan de su cuerpo necesitado por sentir el miembro de Zoro en su interior.-
Seré cuidadoso - Hablo Zoro guiando su miembro a la entrada dilatada del rubio metiendo con cuidado la punta lentamente.-
Ah demasiado lento - Gruñó Sanji con impaciencia se incorporó de repente derribando a Zoro contra la cama y colocándose encima del carnicero bajando sus caderas por completo metiendo todo en su interior de repente. Ambos jadearon.-
Tan jodidamente impacienciente -Hablo Zoro entre cortado sonrojado, acariciando las caderas del rubio sintiendo las manos de Sanji apoyándose en su abdomen para estabilizarse.-
Tu tan lento ah - Gimió Sanji sintiendo las manos de Zoro agarrarlo con fuerza empujando en su interior tocando ese punto sin retorno que lo hacía enloquecer de placer.-
Mi hermoso Ángel no sabía que podías ser tan lascivo - Hablo ronco Zoro embistiendo con fuerza y rapidez dejando marcas en las caderas de Sanji. Besando los labios de Sanji devorando sus gemidos.-
-El choque de piel húmedo se escuchó por la habitación, gemidos junto jadeos intensos.-
-Mientras un lugar apartado se escucha respiraciones lentas y sonidos de cadenas.-
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-Dos días después Zoro estaba cortando la carne y Sanji miraba con atención.-
¿De donde viene la carne?- Preguntó Sanji con mirando la carne de cerdo que estaba cortando Zoro.-
De los animales - Contestó Zoro obviedad sonriendo colocándolos en la góndola.-
No idiota Hablo del origen de la carne que vendes -Hablo Sanji curioso señalando la cantidad de carne colgada en el frigorífico. -
La compro de una granja cercana habilitada para venta de carne, ¿Por que la pregunta?- Zoro miró a Sanji entrecerrando los ojos.-
Bueno los rumores dicen que vendes carne human--
Eso es por que la mayoría son vagos que se despiertan tarde, entonces no ven el camión venir hacer la entrega. La policía me metería preso, si estuvieran en lo cierto no creas todo lo hablan, el pueblo es pequeño hambrientos por el chisme. - Hablo Zoro serio interrumpiendo a Sanji.-
Entonces.. ¿Por que el sabor es extraño? - Pregunto Sanji interrogando.-
Condimentos especiales, hacen que la carne se conserve mejor y le da más sabor - Hablo Zoro suspirando pasando carne por la trituradora agregando algunas especias.-
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-Sanji estaba limpiando el almacén cuando noto extrañado una pequeña mancha roja al lado de las katanas de Zoro. con cuidado la toco sintiendo la humedad extrañada la limpio, pero la mancha apareció nuevamente manchando el suelo . Vio hacia arriba mirando una gotera. junto a un pequeño cable sobresalir lo agarro y estiró cable con un poco de fuerza una pequeña puerta se abrió del techo junto a una escalera deslizarse de forma automática.-
¿Qué es esto?- Murmuró Sanji comenzando a subir un aroma fuerte se hacía notorio entrando está oscuro así que palpo las pared encontrando un botón lo apretó, y las luces iluminaron la gran habitación había bultos envuelto en sábanas colgando de ganchos goteando en una cubeta lo que parece ser sangre, tragando saliva abrió tembloroso la sábana con cuidado y noto que era...-
Piernas de Jabalí- Jadeo Sanji aliviado reconociendo la pierna del Jabalí parece que se estaba secando para ser carne seca.-
-Se escuchó un pequeño golpe, Sanji se puso a buscar el origen del sonido concentrado hasta que sintió algo en su espalda se volteó lentamente y su corazón palpitó con fuerza.-
Cara bonita ¿Que haces por aquí?- Preguntó Zoro agarrando la cintura de Sanji -
Estaba limpiando, y descubrí tu ático oculto de carne seca de Jabalí tambien escuche un golpe en la pared - Hablo Sanji sintiendo el agarre de Zoro alojarse un poco. Escucho el sonido de nuevo. -
No te preocupes por eso son ratas, tuve que poner trampas por los agujeros de la pared para que no se acerquen a la carne seca vamos hice algo para comer - Hablo Zoro sonriendo con calma viendo la pared, llevando al cocinero a la entrada de la habitación. Unos ojos observan por los agujeros de las ratoneras demasiado grandes para ser ratones, pero Sanji no lo noto mirando a Zoro. -
¿Cuántos secretos tienes Zoro? - Hablo Sanji sonriendo levemente, siendo llevado a la salida del ático por un momento pensó que uno de los secos donde estaban las piernas de Jabalí se movió.-
Mmm Jaja no muchos cejas bonitas - Hablo Zoro sonriendo dando un corto beso en los labios a Sanji.-
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-Las horas pasaron Sanji y Zoro dormían en la misma cama haciendo su actividad salvajes hasta quedarse dormidos.-
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-Sanji estaba empacado carne seca de jabalí que Zoro le regalo y aunque quería quedarse más tiempo con Zoro, su viaje tenía que continuar había hablado la noche anterior con Zoro y prometió escribirle cartas llamándolo por teléfono siempre. -
¿Estás listo? Te llevaré a la parada de autobús - Hablo Zoro manteniéndose sereno deslizando su mano por debajo del traje de elegante de Sanji acariciando la cadera con ternura.-
Si ya estoy listo, tengo un regalo para ti - Hablo Sanji con calma, cerrando la maleta dándose la vuelta para mostrar un collar con un sol dorado. -
… Esto es lindo - Hablo Zoro sorprendido observando el collar fascinado, Sanji se lo colocó en el cuello dándole un pequeño beso en barbilla.-
Ahora te ves mejor -Hablo Sanji guiñando un ojo dando repartiendo pequeños besos en rostro de Zoro.-
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-Zoro veía como Sanji se subía al autobús regalándome una hermosa sonrisa, despidiéndose con su mano por la ventana. Mientras el autobús avanza dejando el pueblo.-
Zoro ¿Qué haces por aquí?¿Te volviste a perder?- Preguntó un hombre con barba de candado y ojos rojos. -
Nada.. Solo miraba el paisaje - Respondió Zoro viendo el atardecer en el horizonte donde se había ido su bello ángel. Suspirando ignoró al hombre mientras se encamina de nuevo a la carnicería a veces, los caminos de nieve suelen hacerlo perder pero esta vez regresó sin problemas. Entrando a la carnicería aún cerrada. escucho algunos golpecitos entre las paredes.-
Solo nuevamente - Murmuró Zoro fastidiado caminando hacia la bodega, abrió el ático subiendo las escalera mirando los bultos envueltos en sábanas colgadas en ganchos, camino a un rincón apartó un librero de lugar mostrando una puerta con candados, sacó unas llaves abriendo un aroma putrefacto se sintió, tocó el interruptor de luz huesos y carne junto con cabello se esparcen en el suelo.-
Mmm ah m- Sollozo en silencio una mujer de cabellos negros encadenada con la boca cubierta con un trapo.-
Hora de volver al trabajo - Hablo Zoro serio agarrando un cuchillo limpio y afilado acercándose a la mujer.-
-El líquido rojo vital cae tibio por el suelo mientras el carnicero desmiembra el cuerpo.-
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Fin.
