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El Amor Llega con Cuernos (¿o no?)

Summary:

Casado por compromiso y atrapado en una rutina cordial, él nunca imaginó que terminaría enamorándose de su esposa... justo cuando empieza a sospechar que hay otro hombre en su vida. ¿Está siendo engañado o es solo su corazón jugando malas pasadas? Una historia de celos, confusión, confusiones infantiles y ese molesto detalle llamado amor.

Notes:

ando bien inspirada :P

Chapter 1: CAPITULO 1

Chapter Text

El vaso lleno de liquido ambar chocó contra la barra.

-Este será el último trago- sentenció con voz ronca el cantinero.

-JAJAJAJAJA lo que tu digas mi gruñon amigo-contestó el cliente con la voz que denotaba un ligero estado de ebriedad.

-Hablo enserio imbécil, no pienso cargarte hasta tu casa, se perfectamente lo pesado que eres a pesar de tu complexión, y además no sabría que decirle a tu esposa- replicó más como un regaño.

-pfff mi esposa-dijo con burla- la bonita muñeca que tengo en casa no le debería de importar menos si llego o no.

El hombre tras la barra golpeó el puño contra la madera, haciendo que su compañero se sobresaltara un poco.

-Eso si que no Alastor, no permitiré que te expreses asi de esa niña, es muy bajo incluso para un hijo de puta como tu-estaba completamente molesto ante lo dicho, respiro hondo y continuo- además esto no es propio de ti, ni siquiera que estés ebrio lo justifica….¿que paso?

Esa ultima pregunta la hizo con miedo, no quería inmiscuirse en los problemas de aquel hombre con el cual tenia una relación extraña de odio y camaradería, pero su actitud en los últimos días, tomar mas tragos de los acostumbrados, hacer tiempo en el bar y soltar uno que otro comentario sobre su esposa, era completamente inusuales en él.

Además era el cantinero estaba más que acostumbrado a escuchar cualquier tipo de historias, así que una mas no debería de ser diferente.

-vaya vaya, te animaste a intentar usar tu psicología de bar conmigo, ja! Husker eres tan entretenido-Levantó su brazo para hacer un ademán de brindis y procedió a tomarlo.

Husk soltó un gruñido, tampoco le iba a rogar.

-entonces pudrete Alastor, pero de aquí solo te tiraré a la puerta- dio media vuelta para retirarse.

Alastor solo apretó el vaso con su mano, le costaban las siguientes palabras.

-Como si no supieras los rumores que se cuentan por esta miserable ciudad-su tono era de molestia y su mandíbula estaba tensa-incluso me siento algo ofendido que no fueras tu él que me lo dijera primero.

El hombre paró en seco y volteo a verlo.

-¿De que hablas maldito loco?- preguntando genuinamente confundido.

Alastor lo miraba con enojo, pero aun así tomó nuevamente su vaso para terminar el contenido.

-No dire mas tan alto…sobre el tema de…mi esposa-lo último fue un susurro inaudible, pero su compañero alcanzó a leer sus labios.

El cantinero se acercó a él nuevamente y sirvió otro trago, agregando uno más para él mismo.

-De que mierda me hablas? qué pasa con Charlie? los únicos rumores que hubo de ustedes fueron hace años sobre su boda y lo poco que parecían una pareja real, de ahí en fuera la gente se aburrió de esa noticia- explicó Husker para que al mismo tiempo quedará fuera de cualquier acusación.

Incluso el castaño sabía de esos rumores, su matrimonio con su ahora esposa Charlotte Morningstar no había sido mas que un acuerdo comercial si se podria decir, él ganaba dinero, status y que las mujeres lo dejaran en paz, para ella sería salvarse de un compromiso que odiaba, su herencia y libertad, un ganar - ganar para ambos cuando lo conversaron, además que serían meramente compañeros de casa aunque un papel nos hablara como marido y mujer.

El matrimonio express de ambos fue el cotilleo de la gente por algún tiempo, se rumoraba que un embarazo se habia cocinado fuera de la unión matrimonial, por eso a pesar del desprecio y coraje que Lucifer Morningstar había expresado ante tal decisión de su hija de estar con un simple locutor, al cual solo había conocido hace pocos meses, acepto tal alianza y cumplio con requisitos favorables para ambos.

Desafortunadamente o afortunadamente para ambos el rumor de un embarazo se convirtio en una manifestación, debido que su noche de bodas fue cumplida como marido y mujer gracias al consumo de alcohol por parte de ambos, ninguno pensó despues tomar alguna prevención, estaban ebrios y no recordaban mucho, que tanto pudo haber llegado la cosa..no?, pues la falta de desicion ahora tenía nombre, apellido y tres años y medio cumplidos.

Por lo que al darle la razón a las personas sobre el supuesto embarazo hizo que la situación fuera menos interesante y poco a poco se acallaron las voces, ninguno aclaró la situación, al fin y al cabo el juego de la casita seguiría en pie, solo que con un integrante más.

Su relación no había cambiado mucho mas que solo ser cordiales entre ellos y ser los padres de la pequeña bendición que corria por el patio, casi nunca se les veía juntos fuera de casa…pero a puerta cerrada los coqueteos entre ambos habian sido mas seguidos y atrevidos, aunque ninguno de los dos diera un paso firme para avanzar en algo, esto último solo Charlie y Alastor estaban concientes, este último se habia puesto a reflexionar si seria prudente crear un vinculo mas fuerte con ella, ya eran esposos al fin y al cabo, e inesperadamente no se sentía del todo indiferente a la rubia.

El locutor había sobrepasado mucho la situación, incluso considero contarselo a su amigo el gruñón o su mejor amiga de la vida, sin embargo un comentario que hizo esta última hizo que lo reconsiderara.

“- Charlie y tu estan bien?- pregunto sin mucho preámbulo la mujer alta y elegante con la que tomaba té algunas tardes.

-Lo normal, mi querida Rosie, sin mucho que reportar, es una criatura tranquila- se expresó él como si hablara del clima.

-mmm es bueno saber que siguen con una relación tan cordial y que los rumores de un nuevo y galante admirador ronda a tu esposa mucho estos días- disfrazo la pequeña sonrisa en su rostro mientras bebía de su taza.

-Disculpa?- esto llamó la atención de Alastor mucho más de lo que admitiría, Charlie no le había comentado sobre un nuevo conocido.

-Un chico Italiano, recién llegado creo…algo asi escuche, ronda mucho la florería donde ella trabaja…incluso creo que alguien los vio caminando juntos por ahí.-continuo con un tono desinteresado.

-Charlie es muy…amistosa con la gente y sobre todo con sus clientes-intentó crear una excusa más para él que para ella.

-oh!! que bueno que ya tuvieras conocimiento, supongo que solo son rumores, nada de que preocuparse- agregó la mujer riendo ligeramente.

El no contestó, tenía la duda rondando en su cabeza. “

No le había preguntado nada a la rubia y ella tampoco indico nada fuera de lo normal, sus pláticas eran comunes sobre su día, las cosas que hacia su hijo, si su padre había hablado, etc….nada de un nuevo hombre recién llegado, sin darse cuenta Alastor se comenzó a distanciar de ella y su hijo.

Era la razón por la que se encontraba más tiempo en el bar y el hecho que lo tenia ahi en ese momento, le acababa de decir la conversación con Rosie a Husker, esperaba que el tuviera algo mas de informacion.

-mmm, si creo que si escuche de un recién llegado hace como un mes…no lo conozco no ha venido a este lugar, en cuanto a que ronde a tu esposa…pues…no he sabido mucho al respecto.-confeso el pelinegro.

-Hablan del nuevo modelo italiano?- una voz cantarina sonó a un lado de la barra.

-Modelo?- preguntaron ambos sorprendidos.

-JAJAJAJA, la verdad no se si sea modelo, pero es muy apuesto, elocuente, gracioso y carismático-agrego Niffty, la camarera del lugar con voz soñadora.

-LO CONOCES?- volvieron a hablar al mismo tiempo y un poco más fuerte que antes, tosiendo para modular la sorpresa.

-Parecen un par de bobos-se burló de ellos- un poco lo conozco, un dia iba trayendo una caja con suministros al bar y estuve apunto de caer, él me sostuvo y me ayudó muy amablemente, dijo que buscaba alguna tienda donde pudiera buscar un regalo, yo le indique que si era para un mujer fuera a la florería, que de seguro lo asesoraron muy bien, ya saben Charlie es un sol para los detalles.

-COMO SE TE OCURRIO!!-empezó a decir Alastor en voz alta y molesta, hasta que sintió la mano de su amigo en el hombro, respiro profundamente para calmarse, tosió ligeramente- disculpame dulce Nifty, emm sabrás el nombre de nuestro misterioso amigo?.

Ella negó frenéticamente la cabeza.

-No le pregunte, pero el misterio lo hace más atractivo, ¿no creen?- dijo emocionada, recogió las bebidas que tenía que entregar y se fue felizmente.

Alastor sintió que le palpitaba el ojo, claro no era culpa de la pequeña pelirroja, ella no lo hizo con mala intención, pero gracias a esa pequeña sugerencia tal vez su esposa estaba perdiendo el interés en él.

Tal vez había demorado mucho en expresar explícitamente que quería acercarse más a ella, que se había vuelto importante en su vida igual que su hijo, pero su estúpida obsesión por tener el control y no dejar ver sus sentimientos pudieran hacer que pareciera tibio ante su relación.

-Bueno ahi tienes la respuesta, creo que es una competencia fuerte y eso que no lo conozco.- el comentario del cantinero lo sacó de sus cavilaciones.

Tomó el vaso y lo sono en la barra, como gesto de que lo sirviera de nuevo.

Husker suspiro e hizo caso.

-Se que no me lo has pedido pero… tienes dos opciones hablar con ella del asunto o dejarlo así y prepararse para su ruptura-se encogió de hombros.

El moreno se tomó el trago de un golpe.

-Te equivocas mi amigo gruñón, hay una tercera- sonrió con sorna.

-¿cuál?- preguntó con una ceja alzada.

-Descubrir al contendiente y ganarle con una mejor estrategia- dejó el dinero en la barra, tomó su chaqueta y se dirigió a la salida.

-Tan grande y tan idiota- murmuro Husk con resignacion.

-Tal vez es lo que necesita para que aprenda- la voz de Niff lo volvió a sorprender

-Tal vez- rió ante su comentario y regresó a su trabajo.

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Entro lo mas silencioso posible, si bien no estaba tan ebrio como Husk había insinuado si se sentía algo mareado, camino silenciosamente sin prender alguna luz, se sabía su casa de memoria, apenas puso un pie en el primer escalón y escucho el sonido de un vaso ser puesto en la mesa.

-Buenas noches-una ligera voz interrumpió el ambiente.

Alastor sintio un escalofrio, y no porque tuviera miedo, sino porque no se había percatado de su presencia en la cocina cuando paso por un lado, volteo para verla, las luces seguían apagadas y solo escuchaba su movimiento al acercarse, hasta que su silueta fue alumbrada por la luz de la luna.

Y ahí está su bonita esposa, con una bata cubriendo, su cabello despeinado y un ligero ceño en su rostro.

-Carino! bu…

-Shuuu!- lo interrumpió ella y acercándose a él para callarlo- El niño tiene poco de haberse dormido, se quedó despierto de más esperándote- señaló en susurro molesto.

Se arregló la voz para bajarla e igualar el susurro.

-Una disculpa, tuve asuntos que resolver…de la oficina, lo recompensare lo prometo- se excusó ante la hora.

Ella levantó una ceja ante esto.

-No me interesan tus excusas, nunca las he pedido e igual se que no me las darias, pero recuerda cual es el tema principal en esta relación, el niño es prioridad y ultimamente estás fallando mucho- le reclamo

Las primeras veces lo habia dejado pasar porque genuinamente creía que tenia exceso de trabajo, pero las llegadas tardes, descuidos, distanciamiento tanto con su hijo como con ella, ya se le estaba haciendo raro, si bien le dolia porque tenian tiempo de tener una dinamica mas estrecha y un poco mas de pareja, lo que realmente le afectaba era que estaba lastimando a su niño, quien era realmente apegado a su padre y siempre esperaba con ansias cuando llegaba, a pesar de sus escasos 3 años le ponia extrema atención cuando Alastor le relataba cosas o enseñaba alguna actividad.

Ella era conciente de como habia iniciado su relación y realmente no profundizaban el uno con el otro demasiado, por lo que la indiferencia hacia ella ya la tenía prevista, pero para su hijo no, eso no se lo permitiría, no dejaría que su retoño pasara lo mismo que ella.

-por supuesto que lo vas a recompensar eso ni siquiera esta en discusion- se acerco mas a él para parecer amenazante, hasta que..- estás borracho?

Pregunto al recibir el olor a alcohol y cigarro en su nariz.

-Solo un par de tragos, pase a saludar a mi buen amigo Husker- contesto para quitarle importancia, realmente quería zafarse de esa situación- bien arreglado el tema, me ire a dormir.

Dio media vuelta para subir, pero fue detenido del brazo por ella, cualquier cosa que pudo haber esperado, una cachetada, otro reclamo…pero no lo que ella hizo a continuación, acerco su rostro hacia el cuello, hombros y pecho de él, le tomó un segundo registrar que lo estaba olfateando.

-solo licor y cigarro-susurro tan ligeramente que si hubiera estado más lejos no la hubiera escuchado, levantó sus ojos azules hacia él- es por esto que has estado llegando tan tarde, ir a perder el tiempo en el bar- hablo con más molestia en su voz.

Alastor trago saliva, qué diablos estaba pasando, ¿por que se le secó la boca tan rapido?.

-Mas te vale que termines con tus vicios, te estás volviendo un padre irresponsable y descuidado y no lo voy a permitir…

Le puso una mano en la boca para callarla y la pegó a la pared, lo suficientemente fuerte para que su cabeza provocara un golpe, pero no tanto como para lastimarla realmente.

-No me está gustando a donde van estas insinuaciones dulzura, un par de llegadas tardes no son un vicio-le indico ahora con molestia el moreno, entre ellos sabía que ella lo estaba comparando con sus padres y eso era algo que Alastor no iba a tolerar, jamás seria como esos dos hombres que marcaban su linaje.

Con esfuerzo ella se sacó su mano de la boca para hablar.

-Yo no sé si fueron un par, 5 o diez veces, no estoy al pendiente de ti-sintió la necesidad de levantar un poco su orgullo aunque internamente si sabia cuantas veces había llegado tarde y a que horas sin que él se diera cuenta, solo descansa cuando lo escuchaba entrar a su habitación que estaba al otro lado del pasillo- esta noche me di cuenta solo porque baje por un vaso de agua, no porque te estuviera esperando.

Casi parecía convincente más con ese ceño fruncido en su frente, el hombre sonrió de lado, y con una mano la jalo hacia él de la cintura, acomodando una de sus piernas entre las de ella. El movimiento brusco hizo que la bata de ella se abriera, Charlie solo soltó un gemido de sorpresa al tenerlo tan cerca, en instintivamente puso sus manos en su pecho para tener distancia.

Los ojos ya se habían acoplado a la oscuridad y la poca luz que se filtraba por las ventanas hacia que pudiera ver su rostro de sorpresa,levanto un poco más el rostro de la mujer con su mano libre.

-Entonces…que estabas buscando con tu inspección olfativa, cariño? ¿ que esperabas encontrar?-le susurro mientras acercaba su rostro más a ella, rozando sus labios mientras hablaba.

Charlie sintió como su cerebro se desconecto en ese momento, no sabia ni que había preguntado mucho menos si tenía una respuesta inteligente.

-ay…tenemos…-La rubia hizo lo mejor que pudo para hilar un pensamiento mientras seguía sintiendo sus labios tan cerca-sueltame

Fue lo único que pasó por su cabeza, tal vez por el alcohol o el pensamiento constante de que se sentiría besar a su esposa y no solo en la frente.

Alastor ignoro su petición y la beso, Charlie cerró sus manos en puños sobre la camisa de él…parecía tan irreal lo que estaba pasando, asi que dejo que su cuerpo actuaba solo y le siguió el ritmo del beso.

Subió sus manos a su cuello y nuca para atraerlo mas, él bajó su mano a su hombro para bajar la manga de la bata y la ligera blusa de tirantes que estaba usando, su otra mano subió de su cintura hasta la curva de sus pechos, claramente no traía nada debajo.

Charlie gimio ante las caricias, internamente había anhelado algo de esto pero jamas se lo había expresado, era mas facil solo centrarse en su hijo e ignorar su deseo de que él la viera como algo más que solo una madre. Ella bajó una mano para abrirle la camisa y acariciarlo, realmente nunca se habían tocado así, solo la noche de concepción de su niño, pero casi no recordaba mucho, así que estas sensaciones eran nuevas.

Levantó a su esposa para que enredara las piernas en su cintura, hasta que…

-MAMIIIII!!!!!-una voz llorosa interrumpió sus besos.

La rubia solo se abrazó al cuello de él tratando de recuperar el ritmo de su respiración, no podía contestarle de manera agitada.

-¿Qué pasó campeon?- le respondió Alastor mientras bajaba a Charlie lentamente.

-PAPIIII!! LLEGASTE!- se escuchó como unos piecitos se acercaban al final de las escaleras.

Charlie se recargó en la pared y arregló sus ropas, sin voltear a verlo, cuando alzó la vista vio a su hijo apunto de bajar.

-NO!-gritaron ambos

Alastor se apresuró a subir la escalera, ella al perder su calor sintió un ligero temblor.

-pequeño, ya te hemos dicho que no puedes bajar solo aun las escaleras- le dijo al llegar con el niño, al cual tomó en brazos, debido a que él se estiraba para ser cargado por su padre.

El niño se abrazó fuertemente a él, feliz de ver a su padre, le devolvió el abrazo y acaricio la cabeza del pequeño…tal vez Charlie tenía algo de razón.

-¿que necesitabas amor?- pregunto dulcemente la rubia desde abajo.

-Agua- contesto la voz infantil-papi, cuento- se dirigió a él.

-Claro que sí- sonrió el hombre- ire a acostarlo

-Y..yo voy por el vaso de agua- terminó ella apresurandose a la cocina.

Charlie se limitó a llevarle el agua y salió de la habitación, mucho antes de que Alastor terminará el cuento y su hijo se durmiera.

Al salir dirigió su vista a la puerta de ella, que estaba enfrente de la habitación del niño, se despeinó el cabello y se dispuso a dirigirse a su habitación.

Maldito alcohol.