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“Amor…”
Él sabía desde el principio que ese sentimiento tan solo le traería problemas, y ¿cómo no? estando en la era pirata en busca del one piece y con la muerte golpeando su puerta en cada isla en la que desembarcaba, el sentir “amor” era poco más que estúpido.
“Aún sigo sin entender cómo fue que llegue a esta situación”
¿Fueron sus ojos? O quizá… ¿su sonrisa? No sabía la razón, pero al menos intuía desde cuándo.
Desde que lo vio por primera vez en el archipiélago Sabaody un sentimiento totalmente ajeno para él comenzó a nacer en su interior. Si bien al principio tan solo era curiosidad, Law sabía que eso ya era demasiado, al menos para alguien como él
¿Estar interesado en alguien?, eso sonaba poco real… aunque lamentablemente para él, no imposible.
Ahora que lo tenía tan cerca, recordaba la ocasión en la que pelearon juntos acompañados por el pirata pelirrojo. Fue allí en donde pudo apreciar la personalidad inusual del chico pelinegro, siempre tan hiperactivo y bizarro.
Después de ese encuentro le perdió el rastro, hasta que sin saber cómo ni por qué fue en su ayuda después de ver lo que sucedía en Marineford a través de una pantalla.
¡Traigan a Mugiwara-ya a mi nave!
Esas fueron las primeras palabras que pronunció a penas su submarino salió a flote en el cuartel de la marina. Nadie sabía la fuerte opresión que sentía en su estómago al saber que había una posibilidad en la cual el chico muriese, la sola idea de que no pudiese salvarlo lo aterraba, pero más le aterraba la idea de saber que le afectaría la muerte del Mugiwara.
Mientras lo operaba, en su mente una sola pregunta se repetía como si quisiese torturarlo…
“¿Por qué?”
Y aunque en ese instante lo llenaba de nervios el no poder responderse, ahora era peor… se sentía temblar al saber la respuesta… la maldita respuesta
…
…
-Law-san, parece que Jimbei-san pudo calmar a Mugiwara no Luffy
La voz de Bepo lo sacó de sus pensamientos. Trató de volver a la realidad y luego de dejar sobre el verde pasto el sombrero de paja del chico pelinegro, se reincorporó de donde se encontraba sentado para responderle a su nakama
-Entiendo, ¿Dónde se encuentra ahora?
Las palabras salieron de su boca sin pensarlo, tan solo lo dijo esperando la respuesta del oso
-En el centro del bosque
Bepo estaba algo curioso por la pregunta de su capitán, era algo extraño que quisiese buscar al chico, ¿Qué asuntos quería tratar con este? Y lo aún más extraño, algo que después de todo lo ocurrido toda la tripulación se seguía preguntando… ¿Por qué había dado la orden de ir a Marineford a salvarle la vida al Mugiwara?... esperaba poder saber la razón un día no tan lejano.
-Ya veo, iré a caminar un rato, alista todo que zarparemos pronto
-Sí capitán
...
…
“¿Qué estoy haciendo? ¿Qué es lo que diré?”
Cuando estuvo lejos de la vista de Bepo, utilizó su técnica de tele transportación y llegó cerca al centro del bosque
“Malditas sea…-apretó sus puños- ¿esto es ansiedad?”
Escuchó su voz a lo lejos. Una sensación de tranquilidad lo embargó cuando reparó en que ahora Luffy se encontraba mejor.
Cuando despertó y vio como Luffy sufría, se sintió un inútil por primera vez en su vida. Los gritos y las lágrimas del joven Mugiwara le dolían y eso lo molestaba en demasía.
“Preferiría ver tu sonrisa, esa que me permitiste observar en Sabaody”
Esos fueron sus pensamientos al verlo alejarse mientras seguía llorando descontroladamente y gritando el nombre de su hermano de crianza.
“Ace… él fue muy importante para ti ¿verdad?”
No podía dejar que esa sensación muy usual para otros pero recientemente conocida por él lo invadiese por completo.
“Celos de alguien que ya no está entre nosotros, soy un idiota”
No había conocido a “Puño de fuego”, pero por todo lo que había ocurrido intuía que había sido alguien honorable, y saber que el pecoso había merecido cada una de las sonrisas que Luffy de seguro le había dedicado lo hacía apretar los dientes de la rabia.
-Luffy-kun, iré un momento hacia donde dejé a los piratas de Trafalgar, ¿quieres quedarte un momento más aquí?
La voz del ex Shichibukai lo sacó de sus recuerdos así como antes lo había su nakama. Fijó su vista en el chico que ahora llevaba vendada la mayor parte de su cuerpo y escuchó la conversación que este tenía con Jimbei.
-Sí- Luffy esbozó una pequeña sonrisa mientras las lágrimas que estaban por todo su rostro se secaban poco a poco con el viento- quiero estar solo un rato
-Bien, vendré en un rato para llevarte a la orilla de nuevo ya que no quiero que te esfuerces más de lo que ya lo has hecho
-No te preocupes
El Gyojin caminó alejándose de donde se encontraba Luffy hasta que la voz del chico lo detuvo
-Jimbei
-…- paró sus piernas y esperó a que prosiguiera
-Gracias
Sonrió y se dispuso a continuar su camino
-Vuelvo en un rato Luffy-kun
Luego de ver como se iba Jimbei debatió entre salir de su “escondite” e ir donde el chico o irse de allí.
“Qué es lo que debo hacer”
Luffy se recostó en una gran roca los sus brazos cruzados bajo su cabeza. Dio un gran suspiro y dijo en voz alta el nombre de su hermano ahora ya… no podía aún mencionarlo, era tan irreal para él.
-Te extrañaré tanto Ace
Unas lágrimas asomaron por sus ojos pero se reusó a dejar que derramasen por sus mejillas. Ya no quería llorar más, sabía que Ace estaría enfadado si lo viese en ese estado y además debía ser fuerte por sus nakama…definitivamente los encontraría.
-Lo querías mucho, Mugiwara-ya
No pudo evitar salir y confrontar al muchacho que sin quererlo y pese a todos sus esfuerzos había roto cada una de sus barreras. El oírlo pronunciar el nombre de “Puño de fuego” mientras ponía una expresión tan lastimera, hizo que mandara al diablo cada una de sus razones y dejó a sus instintos actuar, ahora no había marcha atrás.
La voz del hombre que ahora se encontraba frente a él hizo que se reincorporara y abriera los ojos.
-Tú eres To…Tra…- Luffy colocó su dedo índice en su mejilla mientras trataba de recordar el nombre del hombre al que conoció en el archipiélago Sabaody-… Torao
-Trafalgar Law, ese es mi nombre- el moreno se sentó frente a Luffy, quería estar cerca de él y aunque sabía que aprovecharse de la situación en la que ahora se encontraba el menor no era lo correcto, no podía evitarlo.
-Tú me salvaste ¿verdad?- Luffy trató de sonreir- gracias
Esa sonrisa forzada le dolió en demasía. Él no quería recibir ese gesto de manera falsa, si es que Luffy alguna vez le daba la oportunidad de recibir aquella sonrisa tan hermosa que solo él podía esbozar, quería que fuese real… que fuese verdadera.
-No me sonrías de esa forma- sin poder evitarlo acercó su mano a la mejilla del menor y con los nervios recorriéndolo retiró con su pulgar, de la forma más suave que pudo, el resto de las lágrimas que se encontraba sobre una de las mejillas de Luffy- no te fuerces a hacerlo
El chico lo miró fijamente. La suave caricia que Torao le brindaba se sentía bien, le hizo recordar el cómo su abuelo le revolvía el cabello cuando niño, era un gesto que dejaba una sensación relajante, una sensación…agradable.
-Está bien
Dejó que el moreno continuara con la caricia en su mejilla, pensó que quizá Torao quería brindarle su apoyo, así como Jimbei, después de todo lo que había sucedido
-Me alegra que te encuentres más calmado- siguió con su caricia hasta posar su pulgar sobre la cicatriz que tenía el menor debajo de su ojo izquierdo- ¿me podrías prometer algo, Mugiwara-ya?- sonrió esperando poder transmitir todo lo que sentía en ese momento
-¿Prometer?
-Sí
¿Por qué aquel hombre quería que le prometiera algo? No era su nakama, ni tampoco alguien cercano, tan solo lo había visto una vez.
“Él me salvó la vida”
Siguió observando los ojos y la sonrisa que el chico de los tatuajes le dedicaba. No percibía en él ninguna mala intención, todo lo contrario, Torao le inspiraba confianza y seguridad, no sabía la razón, solo era eso lo que sentía.
-Lo haré si luego me dices el por qué me salvaste
La respuesta de Luffy lo tomó desprevenido. ¿Qué le dijera cuál fue su razón? , pero si hasta hace poco recién él mismo se había dado cuenta el por qué lo hizo, aún no se sentía preparado para revelar aquello que sentía.
-Lo haré, entonces… ¿aceptas?
-Sí
Law tomó el rostro de Luffy con ambas manos y arrodillado, se acercó poco a poco a su rostro.
“No puedo dejarme llevar, debo resistir”
Pego su frente con la del menor mientras observaba sus negros ojos, los cuales mostraban aún toda la tristeza que llevaba por la muerte de alguien muy querido.
-Prométeme- habló en un susurro- que no llorarás más por él
La cercanía de Law lo incomodó un poco. No entendía la razón de este al acercarse tanto, ¿acaso era una forma de confortarlo?...no entendía. Además lo que le había dicho lo había confundido aún más ¿Que no llorara más?, se refería a…
-Hablas de…
-Sí, de “Puño de fuego” Ace
Luffy frunció el ceño y apartó con sus manos al moreno
-¿Por qué me pides que prometa eso? ¿Qué tiene que ver contigo él que yo llore o no por Ace?
Trafalgar apretó los puños y apretó los dientes, mas no apartó la mirada de los ojos de la persona que ocupaba sus pensamientos
-Es verdad, no tiene nada que ver conmigo pero aun así me importa, dime ¿Qué puedo hacer?
El menor estaba confundido. No sabía que debía responder en ese momento. No entendía la situación en la que se encontraba y sin embargo, ninguno de sus instintos le decía que se alejara de Torao
-No lo sé, no comprendo por qué me dices esto
-No llores más por él, no lo hagas… no quiero que tu rostro esté así nuevamente- se acercó nuevamente a Luffy y posó su mano sobre los cabellos de este- pero no puedes prometérmelo ¿verdad?
El tacto de Law hizo que Luffy entrecerrara uno de sus ojos para luego mirar nuevamente a Torao
-Yo- no entendía lo que iba a hacer pero la sola expresión del otro pelinegro le hizo saber que este tan solo no quería que sufriese más- te lo prometo
Trafalgar quedó estático por un momento para después esbozar una sonrisa sincera y revolver los cabellos de Luffy, estaba muy feliz en ese momento
-Gracias
El menor sonrió. Esta vez lo hizo de forma sincera y tan solo ese gesto provocó que Law tuviera las ganas de lanzarse sobre él y hacer lo que sus instintos le gritaban que hiciera
-Ahora, ¿me dirás?
Tras escuchar lo dicho por Luffy, el moreno pudo acallar a sus instintos y recaer en que ahora él debía cumplir con lo pactado…debía responderle
-La razón es un sentimiento muy extraño Mugiwara-ya
-¿extraño?
La mano de Law dejó la cabeza de Luffy para luego dirigirse hacia una de sus manos. La tomó lentamente, la acercó a su boca y después depositó un beso casto sobre los dedos de esta, todo sin despegar su mirada de los ojos del chico.
-Sí, algo nuevo para mí… es todo lo que puedo decirte por ahora
Luffy observó como Law bajaba su mano y la soltaba lentamente
¿Por qué Torao había hecho eso? Él no era una mujer ni mucho menos un noble
-¿No puedes por ahora?
“Quisiera poder abrazarte, decirte cada cosa que provocas en mí, poder expresar con acciones lo que siento por ti… pero sé que no puedo, no aún…Luffy”
-No, pero ahora yo te prometeré algo
-Dime, Torao
El apodo del chico le causaba gracia, ¿Acaso era tan difícil pronunciar su nombre?
“Nunca dejarás de sorprenderme”
-Nos volveremos a encontrar, no puedo decirte exactamente cuándo, pero…- Law tomó la nariz del menor con dos de sus dedos y la pellizco suavemente provocando que este entrecerrara sus ojos- quizá sea en ese momento cuando complete la respuesta
Luffy sonrió ampliamente mostrando sus dientes, esa sonrisa con la cual el moreno soñaba por las noches, esa sonrisa que le transmitía paz, una paz que alguien como él no merecía tener.
-Esperare ese día, Torao
Law sintió que alguien se acercaba a ellos. Maldijo internamente su mala suerte, pues la primera y única oportunidad en la que había podido estar tan cerca del menor había durado muy poco.
“Tendré que despedirme ahora…pero no será un adiós, solo un hasta pronto”
Se acercó a Luffy, estaba algo dudoso en lo que haría pero confiaba en la ingenuidad del menor y en esperaba que después de eso no le rehuyera. Acercó sus labios poco a poco y con Luffy completamente quieto por la cercanía, le dio un beso en la mejilla.
Tan solo fue una milésima de segundo, pero pudo sentir lo suave y tersa que era la piel del Mugiwara. Se separó un poco y tras susurrarle algo al oído se reincorporó pese a sus propios deseos
-Yo también lo esperare Mugiwara-ya
El menor observó como el capitán de los Piratas del Heart se alejaba del lugar.
Tomó la mejilla dónde Torao le había besado y la tocó suavemente con sus dedos
“Pero por qué”
Su rostro se sentía caliente y no entendía la razón
-¿Qué significa eso?, Torao
A su mente llegaron las palabras que Law le había dicho y no hicieron más que confundirlo más
*Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa*Mugiwara-ya
Pasaron unos segundos y una voz le obligó a prestar atención
-Luffy-kun, es hora de que te lleve
-Jimbei…
-Que ocurre- el ex Shichibukai se acercó al menor y lo observó un momento- tu rostro está un poco rojo, ¿Tienes fiebre?
-N-No, me siento bien
El Gyojin posó una mano sobre la frente de Luffy
-Sí, tienes razón, no tienes fiebre- Jimbei se agachó, sin mucho esfuerzo tomó a este y lo colocó sobre su espalda- vamos Luffy-kun
-Sí
…
…
Apenas me alejé de él use mi técnica para tele transportarme y llegar cerca a la orilla de la isla.
Apenas me acerqué a mi tripulación me senté nuevamente sobre el pasto y trate de poner en orden todos mis pensamientos.
-¿Dónde se encontraba Law-san?, Jimbei vino a buscarlo pero al no encontrarlo volvió al centro del bosque a por el Mugiwara
Bepo le habló y solo puso mirarlo inexpresivamente… “Necesito de tus ojos Luffy”
-Camine por el bosque, buscaba hierbas medicinales
-Ya veo
Tras unos segundos sus nakamas observaron el monstruo marino muerto sobre el mar y al “Rey oscuro” Rayleigh llegar a la isla
Luego de conversar por un momento con él y dejarle el sombrero tan característico del pelinegro menor, ordenó a toda su tripulación a que subieran todos al submarino… zarparían en ese momento.
Mientras se alejaba de la isla y dejaba a Luffy junto a Jimbei y Rayleigh, no pudo evitar sentirse triste…
¿Cuándo lo volvería a ver? ¿Él estaría bien? ¿Cumpliría su promesa?...
No lo sabía… no podía ver el futuro, solo esperaba que la próxima vez que lo tuviese frente a frente, el valor que no tuvo ese día pudiera llenarlo y permitirle decir aquellas dos palabras que se atoraban en su garganta cada vez que el chico con sombrero de paja se apoderaba de su mente…de sus pensamientos
-Los finales son posibilidades de nuevos comienzos, las despedidas son promesas se nuevos recuentros
Y el moreno esperaba que fuese de esa manera…lo deseaba con el alma
“Cuando las almas se tienen que encontrar, el destino acerca los mundos, borra la distancia, une los caminos y desafía a lo imposible”
Trafalgar sonrió
-Matta ne… Luffy
...
...
