Actions

Work Header

You Right

Summary:

Chanyeol, un joven de 22 años, se muda de su pequeño pueblo a a la capital con la esperanza de conseguir trabajo en su profesión de policía y un futuro brillante.

Pero rápidamente el escándalo y el ruido de la gran cuidad llevo al joven a querer buscar paz y tranquilidad en una biblioteca cálida cerca de su departamento, donde el bibliotecario era Baekhyun, un doncel hermoso de 36 años, casado y con hijos, aunque eso eso no parecía importarle a Chanyeol.

Notes:

Buenas, paso a subir esta historia😸 espero que comenten si les gusta, además acuérdense que tengo más historias en mi perfil por si quieren leerlas😋

 

Pd: el primer capítulo es más q nada una presentación a Chanyeol vaga y ya en el segundo esta todo lo q quieren leer jjjj

Chapter Text

Esto era ridículo, pensaba Chanyeol.

Chanyeol había llegado a su límite, absolutamente, en lo que se refería a Baekhyun. Tenía que hacerlo a propósito. No había otra explicación para el atuendo que llevaba y las miradas que le lanzaba constantemente. El joven respiró hondo y se removió en el asiento, tratando de concentrarse en la conversación, pero Baekhyun no ayudaba acariciando su brazo bajando hasta sus manos y jugando con sus dedos.

— ¿Sabes, Chanyeol? Te he visto mirándome.— El alto se tensó en su lugar y se puso nervioso ante la declaración del doncel casado. — Pero sabes... Me encanta, me gusta que me mires, eso es malo, ¿No crees, amor?—

Chanyeol lo miró confundido antes que Baekhyun se saque su sudadera, revelando el pequeño top deportivo negro que llevaba, uno que era realmente apretado y que resaltaba sus pechos.

— Me lo puse especialmente para ti, ¿Te gusta? — Le pregunto mirándolo fijamente mientras se acomodaba más cerca de él. Chanyeol tragó saliva, su manzana de Adán se movió en cámara lenta y asintió. — Es raro porque tengo marido pero igualmente te quiero a ti, ¿Tú sientes lo mismo?—

ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ

ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ📕ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ

ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ

Resulta que Chanyeol se había mudado a la cuidad para comenzar a trabajar de policía y realmente era un cambio gigante. El chico extrañaba a sus padres, a sus amigos, a su humilde pueblo que era tan pequeño que casi se perdía en el mapa pero allí no conseguía trabajo y ya no quería depender de sus ancianos padres, por lo que tuvo que mudarse, dejando su vida tranquila y cómoda atrás.

Extrañamente entrar a una estación de policías nueva y el cambio del pueblo a la ciudad no fue lo más interesante en esa nueva etapa de su vida, sino que lo más llamó la atención del joven de apenas veintidós años era la biblioteca cerca de su casa, más específicamente el bibliotecario.

En su pueblo había una sola biblioteca y la bibliotecaria era una mujer mayor muy anciana, con nietos y todo eso, en cambio aquí tenía para elegir distintos establecimientos pero optó por aquel que estaba a unas pocas cuadras de su edificio.

Aún recuerda la primera vez que fue se sintió extraño cuando al llegar temprano por la mañana encontró una biblioteca algo grande y completamente vacía.

Estaba confundido y creyó que había entrado sin querer a un horario no accesible por lo que estuvo por irse cuando una voz ajena y bonita lo detuvo.

Se dió la vuelta sin esperar a encontrarse a la persona más hermosa que había visto en su vida y a su problema más grande en un futuro.

— Buenos días, soy Baekhyun, bibliotecario de este lugar, ¿Te puedo ayudar en algo?— Recitó el bonito doncel con una sonrisa como si fuera un discurso previamente ensayado y Chanyeol se quedó prendado en ese mismo instante.

Baekhyun tenía una belleza angelical, su rostro era fino y pequeño, sus labios resaltaban por el brillo labial que llevaba, aunque el joven podía notar que eran naturalmente rosados y afelpados, también traía una máscara de pestañas que le daban un toque profundo a sus hermosos ojos. Baekhyun tenía bonitos lunares esparcidos en su piel blanquecina y realmente hasta sus dientes parecían perlas pulidas. Chanyeol no quería ser irrespetuoso pero admite que el mismo día que se conocieron había bajado la mirada para mirar los pechos de Baekhyun, eran demasiado grandes para su cuerpo, nunca había visto un par así, eran tan redondos que su forma se delineaba de manera caliente a través del suéter delgado que el bibliotecario llevaba.

De esa primera impresión había pasado un tiempo, pues al principio veía a Baekhyun como alguien de una calidez maternal, siempre amable y lindo, llevándole bocadillos cuando veía que no comía, preocupado por él. Siempre preguntaba sobre su vida, acariciaba su cabello y parecía siempre emocionado por tener compañía en esa gran biblioteca que casi nadie visitaba.

Pero ahora había pasado un mes y fue un locura el tiempo que aguantó sin intentar nada con él pero su paciencia se agotaba con cada día, pues Baekhyun parecía tomar más confianza con él y sus pequeñas manos empezaban a quedarse más tiempo del normal en su brazo, acariciándolo y acercándose a él.

Pero esas simples caricias avanzaron, como esa vez que Baekhyun estaba ayudándole a buscar un libro y sin querer, tiró unos del estante, por lo que comenzó a recogerlos doblándose por la mitad dejando su trasero pegado a su parte delantera. Lo peor fue que Chanyeol no se movió de su lugar, mirando como un idiota la manera en la que su suéter se subió mostrando la silueta de su cintura en contraste de sus caderas. Era una tortura.

Todo en el era irritante, desde el gran anillo brillante de casamiento que llevaba en su dedo, el cual mostraba orgulloso, exhibiendolo cuando se reía y cubría con su bonita mano su sonrisa luminosa.

Baekhyun parecía muy despistado o realmente no le interesaba su marido porque seguía jugando con su cordura constantemente, desde abrazarlo apoyando sus tetas pesadas contra su brazo o tomándolo de su mano, diciendo que eran muy grandes y comparándola con la suya más pequeña, más delicada y hermosa.

Chanyeol salía a follarse a gente los fines de semana pero inevitablemente volvía a pensar en Baekhyun, en su cuerpo y calidez, en su rostro bonito, en sus expresiones que seguramente se verían tan lindas y explícitas mientras lo follaban, abriéndose en una buena polla.

Y apenas terminaban esos fines de semana, él siempre volvía a la biblioteca para pasar tiempo con Baekhyun, mirando a través de su libro la manera en la que el doncel limpiaba el lugar superficialmente, agachándose para levantar cosas que tiraba por su torpeza, mostrando su culo y dejando a Chanyeol como un tonto hipnotizado.

Algunas veces creía que Baekhyun lo hacía a propósito, tal vez amaba sentirse deseado y codiciado por alguien más joven o tal vez su marido aburrido no lo entretenía lo suficientemente. Tal vez quería una polla distinta, que alguien lo tome y lo folle duramente, Chanyeol solía masturbarse con el pensamiento de Baekhyun siendo una puta necesitada, sentía que era de los que lloraban cuando la tenían muy adentro, de los que suplicaban para chuparla y luego no podían tragarla por completo en su diminuta y bonita boca sucia.

Luego de tener todos esos pensamientos Chanyeol se sentía mal y sucio, Baekhyun era muy agradable para desearlo en ese modo por lo que volvía a lo mismo, follar con alguien nuevo para saciar sus fantasias aunque seguía cayendo en la imágen del doncel llorando por él.

Baekhyun no se cansaba de molestarlo inconscientemente, incluso hoy, que llegó con unos leggins de color negro ajustados que apenas llegaban a la mitad de sus muslos junto una gran sudadera que tapaba su camisa.

Dijo que había salido del gimnasio y que iba a estar solo en la noche porque su marido DaeSung iba a ir a una fiesta familiar a cenar con sus hijos.

Chanyeol no lo pensó dos veces antes de invitarlo a su casa y llevarlo, hoy iba a intentar aclarar las cosas, si lo follaba estaba perfecto y si Baekhyun decía que fue una confusión, estaba genial, tal vez iba a dejar de tentarlo con sus acciones.

Aunque resultó todo extrañamente bien, Baekhyun se acercaba mucho a él y lo tocaba de manera nada amistosa, hoy era el momento de olvidarse de todo y finalmente follarse a ese doncel que ahora mismo le estaba comiendo la boca sentado encima suyo mientras Chanyeol le apretaba sus tetas pesadas.

De pronto el mayor se alejó y bajó su mano para comenzar a acariciar su bulto todavía flácido, aunque más tarde eso cambiaría.