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Constelación

Summary:

Eres un omega, ex mercenario y médico de combate que es forzado a volver a la andanzas gracias a tu amiga Kate Laswell, que te encomendó a ayudarla a detener a Makarov. Mientras te daba varios trabajos, terminaste ayudando a la manada de alfas bajo su mando, la Task Force 141, para luego obligarte a unirte a ellos, a pesar de que ellos se oponían.

Ahora no podrás hacer nada más que trabajar para los alfas, mientras intentas ocultar un gran secreto que solo Kate sabe y también el hecho de que eres un omega.

Notes:

Buenas, hace poco me obsesione con los fics de cod, y al ver que no hay muchos con un male reader, me anime a intentarlo. Espero que puedan disfrutarlo, a pesar de los posibles errores gramaticales y de redacción que puedan haber. Intentaré ir actualizando lo antes posibles, igual cualquier cosa estaré avisando.
Cualquier sugerencia es buen recibida. sobre todo porque nunca he jugado un cod y solo vi varios vídeos sobre el lore, espero que me puedan ayudar con eso.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Capítulo 1

Chapter Text

Desde que Makarov fue liberado de su prisión, la Task Force 141 ha llevado todos sus esfuerzos para lograr localizarlo y así poder atraparlo y regresarlo donde pertenece. Laswell había recibido información de uno de sus contactos en el medio oriente, del cual llevaba sospechando desde hace un tiempo que podría ser un topo. La información consistía de que Makarov podría encontrarse en un Hospital abandonado en las afueras de Al Mazrha, Urzikstan.

A pesar de que la información podría ser falsa, se la comentó a Price y a su equipo. Pero ellos reaccionaron de manera efusiva, queriendo ir a investigar de manera inmediata, a pesar de las advertencias de Laswell de que podría ser una trampa, ellos decidieron ir de todas formas.

Price y su manada de alfas no estaban en su mejor momento, hace poco el omega que había sido asignado a ellos, decidió abandonarlos por un error y su moral se encontraba por los suelos. Necesitaba que él y su equipo tuvieran mejores ánimos, y un golpe de suerte no les vendría mal. Cegado por la rabia y tristeza, tomó la decisión apresurada de que fueran las la información que podría ser falsa que les había mencionado Laswell.


Cuando llegaron al lugar por medio de un helicóptero, la 141 pudo observar que el hospital tenía 3 pisos y y una entrada principal en el centro del edificio. Al ingresar, todo lo que pudo salir mal, salió mal. Cuando ingresaron, había un gran pasillo repleto de habitaciones y una gran puerta al frente que decía “salida de emergencia” y al lado una escalera que daba al segundo piso, además el lugar había sufrido por el paso del tiempo, sucio y lleno de muebles y aparatos médicos desgastadas.

Decidieron dividirse en equipos para abarcar más territorio. Price y Gaz subirían al siguiente piso, mientras que Ghost y Soap registrarían el lugar donde ya se encontraban. Al principio, no encontraban nada, no había ningún rastro de Makarov y sus hombres. Hasta que Gaz pisó una baldosa y se activó una trampa, una bomba aturdidora había aparecido de la nada, obligando a él y a Price a retroceder hacia el primer piso.

El lugar estaba lleno de trampas, tendrían que andar con cuidado para poder salir de ahí con vida. Cuando volvieron a reunirse al frente de la entrada, comenzaron a trazar un plan para salir de ahí por medio de la salida de emergencia, cuando de repente entraron 3 hombres armados, no parecían agentes de Konni, si no, eran mercenarios locales.

Era una emboscada en un edificio abandonado lleno de trampas. Price y Soap comenzaron a disparar inmediatamente a los recién llegados, Gaz intento unírseles, pero había recibido la granada de lleno y aún seguía aturdido y termino recibiendo dos disparos en su pecho, aunque amortiguados por su chaleco antibalas, el impacto lo forzó a caer de espaldas hacia el suelo. Cuando ya habían terminado con los enemigos, Ghost lo ayudó a reincorporarse.

—¿Puedes caminar? —dijo Ghost mientras veía como Gaz asentía —Salgamos de aquí. —terminó de comentar mientras abría la puerta de la salida de emergencia.

Ya detrás del hospital solo se veía una gran casona, lo más probable que haya usada para que el personal médico pudiera tomar sus descansos. Mientras pensaban como proceder, se escuchaban más voces provenientes del hospital, así que corrieron rápidamente hacia la casa para poder refugiarse.

Al llegar, se aseguraron que no hubiera ninguna trampa, y se atrincheraron ahí. Tomaron posiciones en las ventanas y puertas, observando que estaban rodeados, de mercenarios, había francotiradores en el techo del hospital, cualquier paso en falso que dieran desde este momento, podría resultar en una catástrofe, Price decidió comunicarse con Laswell por medio de su comunicador.

—Laswell, aquí Price. Tenías razón, la información era falsa y resulto ser una emboscada. Ahora estamos rodeados y no podemos hacer ningún movimiento por el momento. Solicito refuerzos. —dijo Price sosteniendo su arma con rabia. Luego de unos minutos se escuchó la voz de una mujer.

—Aquí Laswell. No tengo ningún agente disponible entes momento, Farah y Alex se encuentran en una misión tras unos misiles. Aunque tengo a alguien cerca que te puede ayudar, aún que quizás no te agrade mucho su ayuda. —terminó de decir Laswell.

—Después podemos ver eso, por ahora el objetivo es que la 141 salga rápido de este lugar. —respondió Price desconcertado por lo último que dijo, quien podría ser la persona que se refería Laswell, pensó para sí. —Dame máximo una hora. —cortando así la comunicación Laswell. Ya solo quedaba vigilar y esperar.


Ya hace 20 minutos había pasado la hora que prometió Laswell y ya su equipo estaba impaciente, con unas ganas fervientes de salir de ese abandonado lugar. De la nada una voz de un hombre desconocido para todos se escuchó del comunicador de Price.

—Hola, hola, hola. Espero que estén teniendo un hermoso día. Espera ¿esto está funcionando? —dijiste con un tono juguetón, para luego dar paso a una interferencia, como si alguien estuviera moviendo el micrófono bruscamente con sus manos. Todo su equipo miró a su Capitán con ojos extrañados. Luego de unos segundos, Price decidió responder a la voz desconocida.

—Quien eres y porque estas en esta señal privada. —dijo Price molesto, el día no podría ir peor, primero fueron a una trampa, y ahora tenían que ser salvados por alguien que parecía que no sabía lo que estaba haciendo. Respondiste, ignorando la exigencia de Price.

—Mire Capitán, este es el plan. En unos minutos haré estallar el hospital con una seguidilla de explosiones, cuando suene el primero, ustedes aprovecharán la distracción y huirán hacia el noreste, donde los estará esperando un helicóptero en un punto de extracción. —dijiste sonando totalmente orgulloso de tu plan.

—Que mierda acaba de decir. —dijo Ghost, también irritado por toda la situación.


Era un plan totalmente descabellado, pero justo antes de que Price fuera a protestar tu plan, se escuchó la primera explosión que remeció por unos instantes el suelo del lugar. Sin ninguna otra opción, la Task Force 141 rápidamente salió por la parte trasera de la casona. Abriéndose paso a punta de disparo por los enemigos que estaban distraídos al ver como el hospital estaba siendo volado en pedazos, comenzaron su escape hacia la dirección que se les había entregado, cuando de repente, un balazo ensordecedor se escuchó cerca del grupo.

Price que llevaba la delantera se dio vuelta y vio como Gaz que se había quedado atrás, era rodeado por dos hombres, para luego escuchar otra explosión, pero esta vez más cercana, así su vista se nubló por el polvo y los escombros, separándose así de su querido Gaz.

—Tenemos que volver. —ordenó en forma de gruñido, al resto de su manada. Cuando de la nada la voz misteriosa volvió a solar en su comunicador.

—Capitán, yo me encargo de su hombre, ustedes deberían continuar como el plan estaba establecido. —dijiste, sereno, esperando una respuesta digna de un líder de una manera.

—No dejaré a nadie atrás. —Price dijo en un grito desesperado. Tú omega interior se encogió en tu interior, sintiéndose muy pequeño, al escuchar al alfa enojado y desesperado. Pero no ibas a dejar que eso te amedrentara.

—No se preocupe, le llevaré su hombre sano y salvo. A menos que quieras cometer otro error, y comprometer a todo tu equipo esta vez. —dijiste con una pequeña risa al final y un disque de veneno en tu tono.


No volviste a escuchar nada más por tu comunicador, así que supusiste que Price continuaría con tu plan. Desde el noroeste, te acercaste de manera sigilosa hacia la casona y viste como Gaz era acorralado en la pared de esta, por dos hombres, ya el polvo ya había sedimentado así que se podía ver con claridad lo que estaba ocurriendo. Sabías que su misión era capturarlos con vida, así que con tranquilidad te escondiste detrás de una gran roca.

Tomaste tu arco de combate que estaba en tu espalda y agarraste también una flecha de tu carcaj. Tensaste la cuerda de tu arco con la flecha y apuntaste a uno de los hombres y soltaste la flecha, llegándole de lleno en la cabeza a uno de los hombres, para luego repetir la acción y lograr al hombre restante.

Rápidamente te acercaste a Gaz y le preguntaste si se encontraba bien. Él te miro con los ojos bien abiertos, para él, debería ser una situación bastante cómica. Los mercenarios que le habían disparado y luego acorralado, fueron abatidos por un hombre que con suerte debería llegar a los 1.65 m, vestido con un traje apretado de color negro de una sola pieza, y que llevaba un casco que tenían unas 6 lentillas de color rojo, 3 en cada ojo, simulando a los ojos de una araña.

—Si, pero creo quet endré dificultades para caminar, me dispararon en una pierna —respondió Gaz intentando no reír por la situación hilarante en que se encontraba. Colocaste tu arco en tu espalda, y presionaste un botón escondido en tu muñeca, al instante se escuchó otra explosión, terminando ya de derribar por completo el hospital.

Te acomodaste al lado de él y le ofreciste tu hombro para ayudarle a caminar, el coloco su brazo alrededor de tu cuello y comenzaste a caminar hacia la dirección de donde venías. Era todo tan incomodo, hace tiempo que no estabas tan cerca de un alfa y tu omega se estaba impacientando.


Luego de caminar unos metros, hacia una carretera, divisaste tu camioneta que cada vez se encontraba más cerca. Al llegar junto con Gaz, lo ayudaste a sentarse en el asiento del copiloto y luego te diste la vuelta para sentarte en el asiento del piloto, te quitaste tu casco y lo lanzaste hacia los asientos traseros sin ningún cuidado. Giraste tu cabeza para mirar a Gaz, que se estaba ejerciendo presión en su herida de la pierna.

—Avanzaremos un poco y me encargaré de tu herida —le dijiste cuando arrancaste la camioneta y comenzaste a andar. Luego de unos 20 minutos manejando, aparcaste a un costado de la larga carretera, para luego bajarte y ayudar a Gaz a hacer lo mismo. Lo acomodaste en la parte trasera de la camioneta, y del fondo, sacaste un gran botiquín. Gaz arqueó una ceja, mientras te miraba comenzar a trabajar y de reojo veía todo lo que contenía tu botiquín.

—Espero que sepas lo que haces. —dijo Gaz mientras tragaba saliva, y te veía romper la parte baja de su pantalón con una tijera. —Na, es mi primera vez haciendo esto la verdad —le respondiste con una risilla y un deje de sarcasmo. Mientras observabas que la bala no estaba tan profunda y podías sacarla con una pinza, sin necesidad de una operación, comenzaste a esterilizar tus manos y una pinza con alcohol etílico, para luego limpiar y hacer lo mismo con la herida de Gaz.

—Esto te va a doler un poco, pero ya estas grande así que no necesitas anestesia. —le dijiste mientras colocabas la pinza en posición y comenzabas a extraer la bala. Gaz se tensó y comenzó a quejarse mientras sentía que la pinza hurgaba dentro de su herida, luego de un rato lo escuchaste hablar.

—Tu traje es algo pintoresco ¿No? —dijo cuando la bala ya estaba fuera de él y comenzaste a suturar la herida. —Es para distraer al enemigo, ¿o acaso viste algo que te gustó? —le preguntaste mientras le guiñabas el ojo y terminabas de vendar la herida.

De la nada te llego su aroma, olía como un bosque de pino, y tenía matices de que se había avergonzado un poco con lo último que le dijiste, tu omega hace tiempo no se sentía feliz con la atención de un alfa, pero lo obligaste a ocultarse en lo profundo de tu ser. Luego, mientras sacabas una ampolla de analgésico y una jeringa, para empezar a preparar la inyección, Gaz dijo.

—Te ves como un omega, pero hueles a un Beta, que raro ¿No? —dijo Gaz mientras te olía.

—Será porque soy un Beta —le respondiste mientras golpeabas la jeringa con el dedo para poder eliminar cualquier burbuja remanente.

—Ahora sé un buen chico, y date y recuéstate de lado y bájate los pantalones en la altura de tu nalga —le terminaste de decir, viendo que te miró sorprendido por tu petición

—No te preocupes, no será el primer trasero de un chico guapo que vea —dijiste entre risas, mientras veías que Gaz se colocaba en la posición que le solicitaste, para luego acomodar la aguja e inyectarle el medicamento.

—Estamos listos. —Le dijiste mientras desechabas todo lo utilizado en una bolsa que decía “residuos”, para luego pasarle una muleta para que se apoyara al caminar.

—Muchas gracias... A todo esto, no me se tu nombre, o indicativo, si tienes uno claro —te dijo mientras se acomodaba y comenzaba a caminar hacia el asiento del copiloto. Nervioso, comenzaste a ver rápidamente a tu alrededor, buscando cualquier cosa que te diera una idea, no querías darle tu indicativo, dudabas mucho que lo volvieras a ver en realidad, sumido en tus pensamientos viste una lata de gaseosa tirada al final de tu camioneta y le respondiste.

—Bubbles, ese es mi indicativo —le dijiste mientras te intentabas de recomponer y terminabas de guardar todo, para volver a sentarte en el asiento del piloto.


De la nada, antes que arrancaras la camioneta, el comunicador de Gaz comenzó a sonar.

—Gaz ¿Me escuchas?, Aquí Price, cuál es tu estado y posición —se escuchó a Price decir preocupado, pero aun manteniendo la compostura.

—Aquí Gaz, estoy bien, el amigo de Laswell me ayudó y me atendió mi herida, ahora estamos en su camioneta en la carretera. —terminó de decir mientras giraba la cabeza para observarte.

—Te acercaré a la posición de la base donde se encuentran, y nos separaremos ahí —le dijiste, esperando que esto terminara pronto. Al final esto solo lo hacías por Kate, te saco de tu merecido descanso para ayudarla con el asunto de Makarov y terminaste siendo de niñero, cuando terminaste de hablar se volvió a escuchar el comunicador de Gaz, pero esta vez sonaba una voz diferente, con acento.

—Viejo, que bueno que te encuentres bien, estábamos preocupados —dijo Soap, efusivo porque el miembro de su manada se encontrará bien. —Ya estaré en casa —termino de decir Gaz.

Luego de un momento comenzó a sonar tu comunicador. —Aquí Kate. —era tu amiga —Antes que continues Kate, no estoy solo —le advertiste a Kate, esperando que no dijera nada que te comprometiera, Gaz enarcó una ceja mirándote, lo más probable porque llamaras a su jefa por su nombre.

—Todo salió bien, ahora llevaré a Gaz a su base, y me iré a mi campamento para esperar nuevas instrucciones. —dijiste ya cansado de toda esta situación.

—No te preocupes, te daré las instrucciones ahora, pasa por tus cosas a tu campamento y dirígete a la base, te estaré esperando allá. Cambio y fuera. —termino de decir Kate, mientras te llevabas las manos, cubriéndote la cara, hiciste un grito, que fue ahogado por tus manos, para luego regresar las manos al volante y decir

—Mierda. —lo dijiste para ti, pero estabas seguro que Gaz te había escuchado. Estabas seguro de lo que quería Kate, que ayudaras a la Task Force 141 en su misión de detener a Makarov. Lo peor de todo es que no te podrías negar, le debías mucho a esa mujer. Comenzaste a manejar en dirección a tu campamente, ya estresándote de antemano por todo lo que se te avecinaba.