Work Text:
Era sábado, a última hora, el cumpleaños de la familia Shein ya había terminado y por fin, William y Henry podían quitarse los pesados trajes de Fredbear y Springbonnie.
''Aleluya! Fucking finally!''
Henry soltó una carcajada, divertido, siguiendo a su amigo a la habitación para quitarse los trajes. Le hacía gracia cuando William mezclaba ambos idiomas, su acento británico se volvía muy horrible más notable cuando hablaba en su lengua materna. Tantos años en Hurricane y seguían saliéndole solas palabras en su idioma, sin darse cuenta. A veces, hasta a Henry le costaba entenderle al hablar, en especial cuando lo pillaba agotado o enfadado, etc.
''Took them long enough…'' seguía murmurando el británico por lo bajo mientras el rubio se quitaba el traje.
'' Venga Will, no es para tanto.'' rió Henry, sacándose la máscara de oso de la cabeza y las piernas. ''Los padres se retrasaron por el trabajo-''
''¡Lo que los retrasó fue el miedo!'' espetó William, quitándose la cabeza de Springbonnie de un tirón. ''Temían que les pasara lo mismo que a mi hija, que…sus hijos desaparecieran.''
Henry, ya sin el traje, frunció el ceño al ver el dolor pasar fugazmente por sus ojos azules. Habían pasado dos meses desde la desaparición de Elizabeth, pero aún estaba fresca en la memoria de las gentes del pueblo, y de la familia Afton.
''Hey, seguro que la encuentran pronto, ya lo verás.'' intentó animarle Henry, viéndole sentarse en una silla mientras se quitaba la parte de arriba del traje y las piernas metabólicas. ''No pierdas la esperanza.''
''Si estuviera viva ya la habrían encontrado.'' Una pierna fue lanzada a un lado con desgana.
''No digas eso Will, seguro que está bien.'' volvió a intentar su amigo con un suspiro, haciendo luego una mueca ante el sonido del metal al caer el brazo al suelo.
''¿No se te clavan los resortes? God…A veces me duele todo…'' preguntó de pronto el castaño, flexionando los dedos de la mano izquierda, y Henry vio las marcas rojas en su piel con preocupación.
''Ven, déjame que te ayude, probablemente lo tengas demasiado preto.'' Su amigo se acercó a él, agarrándole de la mano derecha y tirando un poco para quitarle el pesado brazo metálico.
''¡Espera Henry, vas a soltar los-!'' empezó William, alarmado, intentando soltarse de su agarre, pero solo logró lo que temía.
Los resortes se soltaron y el castaño gritó al mismo tiempo que uno tiró para un lado y otro para fuera, el brazo metálico se cerró por completo hasta lo que sería el codo.
''Oh my fucking god-! GAH!''
El británico maldijo en inglés y español, agarrándose la mano ensangrentada. Los resortes no habían llegado a atravesársela, pero si se la habían rozado y aplastado. Lo más probable es que estuviera rota.
''¡Will!'' chilló Henry, levantándose del suelo, donde había caído de culo, echando a un lado el brazo de Springbonnie. ''Oh madre de dios…¿T-Te duele mucho?''
''It hurts like a motherfucker!'' le escupió William, pegándose el brazo al pecho, el rubio tragó seco. ''What did you expected!?''
''Vale, q-quédate aquí…I-Iré a por el botiquín e iremos al hospital a que te lo miren.'' le dijo Henry llendo a la puerta, antes de girarse un segundo. ''Y ni se te ocurra decirme que estás bien y no hace falta, Afton. ¿O es que prefieres que tu mano empeore hasta que ya no puedas usarla permanentemente?''
El hombre castaño cerró la boca, y el rubio sonrió, abriendo la puerta.
''Ya me parecía a mi.''
William se quedó sentado, respirando profundamente. Intentando aguantar el dolor hasta que su amigo volvió a aparecer por la puerta, con el maletín blanco en sus manos y una botella de agua. Henry chasqueó la lengua al verle, por mucho que intentase, no lograría engañarle, sus ojos cerrados fuertemente y la tensión en su mandíbula, además de su respiración forzada y el agarre casi doloroso sobre su antebrazo pegado al pecho, traicionaban la máscara de tranquilidad que tanto se esforzaba en darle.
''Voy a necesitar que me enseñes la mano, Will.'' le pidió suavemente, arrodillándose enfrente suyo, dejando el botiquín en el suelo y abriendo la botella.
El británico tragó, abriendo los ojos para mirarlo. Henry sintió su mirada azul atravesarle el alma, y parpadeó cuando este estiró el brazo.
''Bien…'' murmuró el rubio, cogiéndole el antebrazo con delicadeza. ''Esto…tal vez te escueza…''
William cerró los ojos, siseando de dolor cuando el agua cayó sobre la herida, limpiando gran parte de la sangre para que Henry pudiera vendársela.
''No… sé qué más hacer. No quiero empeorar nada.'' murmuró con una sonrisa nerviosa, soltándose y echándose hacia atrás. Guardando las vendas cabizbajo, intentando esconderse de la intensa mirada azul de su mejor amigo.
''No es culpa tuya, Hen.'' le dijo William, notando la culpa emanar en oleadas del rubio, y frunciendo el ceño. ''De hecho, hiciste bien, si no hubieses tirado hacia fuera los resortes me habrían atravesado medio brazo, y entonces esto habría sido mucho peor.''
''Fui yo el que hizo que se cerrasen.'' negó Henry, sin mirarle.
''Eso no lo sabes, podría haber pasado igualmente. Ha sido un accidente.''
El rubio suspiro, era imposible cambiarle la cabeza a Afton, una vez que se le metía algo no cedía ante nada ni nadie, no ganaría nada siguiendo discutiendo, además, había cosas más importantes. Aunque debía decir que le aliviaba saber que su mejor amigo no lo culpaba por lo sucedido.
''Vamos, levanta, te llevaré al hospital, y a casa.'' le ordenó, haciéndole un gesto para que se pusiera en pie.
''Puedo conducir con una mano, Hen.'' le soltó William, ofendido. No era un minusválido. ''Puedo apañármelas solo.''
''Tal vez, pero me quedaría más tranquilo llevándote yo, y sé de buena tinta que si te dejo ir acabarás no llendo al hospital.''
El británico soltó una carcajada.
''Que bien me conoces.'' sacudió la cabeza con una sonrisa en los labios. ''De acuerdo, vámonos. Espero encontrar la casa en pie cuando vuelva.''
''Venga Will, Michael tiene 14 años, ya es 'mayor'.'' rió Henry, divertido. ''Ni que fuera a quemarla.''
Mientras este iba a coger las llaves de su coche y dejar el botiquín, William decidió mirar su móvil, que había dejado en un cajón de mesa en la habitación. Frunció el ceño al ver un mensaje sin leer.
''¿Qué pasa?'' le preguntó Henry, entrando por la puerta.
''Michael y Evan se fueron a dar una vuelta parece.'' suspiró, guardando su teléfono. ''Más les vale no meterse en problemas. De todos modos ya deberían estar en casa.''
''¿Cuándo te escribió Mike?''
''Hará una hora o dos.''
''Ah bueno, entonces ya habrán vuelto.'' El rubio le sonrió. ''Venga vamos.''
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Henry miró a William, su corazón se derritió. El castaño estaba a su lado en el asiento del copiloto, con la cabeza apoyada en la ventanilla y los ojos cerrados. Hacía un rato que se había quedado dormido, y su mejor amigo se deleitaba con la paz y calma reflejados en su rostro, normalmente más serio desde que empezaron a construir los animatronicos. Le traía recuerdos de su niñez y adolescencia juntos, las cosas habían cambiado mucho, habían envejecido, les había crecido barba, se habían casado y formado familias, etc. Pero entre ellos, tampoco había cambiado tanto, seguían haciendo sus locuras, y seguía queriendo a su amigo como un hermano. Siempre lo había sido para él, ambos eran hijos únicos al fin y al cabo, pero ahora que Charlie ya no estaba…William Afton era lo más parecido a una familia que le quedaba.
Volvió a mirar al frente mientras conducía por las afueras de Hurricane, ya era casi de noche. Por el rabillo del ojo notó como su acompañante se removía en su asiento tras pasar un pequeño bache.
''Buenos días, Bello Durmiente.'' le dijo con diversión al británico, que intentaba ocultar un bostezo y frotarse los ojos con una mano al mismo tiempo.
''¿Cuánto llevo durmiendo?'' pregunto este, demasiado aturdido aún como para pillar su pequeña referencia y ofenderse.
''Menos de una hora, tranquilo.'' rió Henry al verle apoyar otra vez la cabeza en la ventana, mirando como anochecía. ''Eres todo un lirón, yo te daba más por un conejo pero bueno.''
''Excuse me?'' se giró el asesino, ahora más despierto, y ofendido- ¡Anoche no pude-! WATCH OUT!
Henry volvió los ojos a la carretera a tiempo para frenar antes de embestir con el coche a dos figuras que pasaban a toda prisa por el paso de cebra. William las vio pasar de largo corriendo, iluminadas en parte por los focos del vehículo, perdiéndose rápidamente en la oscuridad.
''Henry…'' murmuró, con voz vacía, girándose al rubio que estaba en shock, mirando al frente con ojos desorbitados y respirando entrecortadamente. ''Esos dos, a los que casi atropellas ahora mismo…¿eran mis hijos?''
''Y-Yo-'' tartamudeó el nombrado, incapaz de articular palabra.
Una sombra pasó por delante del coche en la misma dirección que las dos primeras.
''¿Q-Quién-? ¿Will?''
El asiento a su lado estaba vacío, la puerta abierta, y a lo lejos pudo vislumbrar a su amigo siguiendo como alma que lleva al diablo a aquel hombre hasta la colina.
''¡WILL!''
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Cuando Michael se levantó esa mañana sintió una mezcla de alegría, y una gran mala gana. La primera, por no tener que ir a clase (Thank god!), y la segunda por tener que hacer de niñera del llorica de su hermano pequeño. Su padre no iba a estar ese día hasta tarde en la pizzería, así que podían hacer más o menos lo que quisieran.
Miró el reloj en su mesilla y casi se cayó de la cama del susto. ¡Eran las doce y media! ¡Su padre jamás les dejaba dormir hasta tan tarde! Siempre había exigido a sus hijos una puntualidad exquisita, solo podía haber dos explicaciones a esto, o que al irse no se había dado cuenta de que seguían en la cama sus hijos, o lo menos probable, que les hubiera dejado dormir más. Seguramente ni se habría molestado en ver que estaban haciendo antes de irse esa mañana a trabajar, le importaban más esas máquinas que sus propios hijos, Michael lo sabía perfectamente.
En contra de sus principios, y todo lo que reclamaba un sábado, se levantó torpemente de la cama. No quería arriesgarse a la ira de su padre si llamaba o volvía antes de tiempo. No sería la primera vez.
Se vistió restregándose los ojos, sin dejar de bostezar, y salió de su cuarto. Pasó junto al de su hermana antes de entrar al de Evan sin llamar siquiera. Suspiró, viendo la figura de su hermano en el suelo, completamente desconectado del mundo con una linterna a su lado. Imaginaba que se habría quedado despierto toda la noche, culpa suya debía admitir. No debería haber puesto esa nueva película de terror, "La cosa", para cenar, aprovechando que su padre no había llegado. Debería haberlo visto venir.
Con algo de dificultad, e intentando no despertarlo, Michael lo cogió en brazos y lo tumbó en la gigantesca cama, arropándolo. Obligándose a sí mismo a ignorar su corazón derritiéndose al ver a Evan esconder su carita en las sábanas, estrechando contra su pequeño pecho su osito de Fredbear.
Salió de la habitación, bajando las escaleras de dos en dos hasta la cocina, tarareando por lo bajo aquella canción que le habían enseñado sus amigos el día anterior, pero cuyo nombre no conseguía recordar, solo que era de una banda de rock. Y se puso a hacer directamente la comida, a esas alturas de la mañana mejor saltarse el desayuno y pasar directamente a lo segundo del día.
'' I'm on a high~~~way to hell~~'' cantaba por lo bajo mientras le daba la vuelta a la carne en la sartén, siguiendo el ritmo de la música en su cabeza.
''¿M-Mickey?''
El nombrado pegó un salto, casi tirándose la sartén, y el aceite hirviendo especialmente, encima al girarse a la voz que había hablado de pronto.
''Bloody hell, Evan!'' maldijo, sujetándose en pecho, sentía el corazón en la garganta. ''¡No hagas eso! ¡Al menos no mientras esté cocinando, te lo tengo dicho!''
''L-Lo siento.'' se disculpó tímidamente su hermano, sentándose en la silla mientras que el otro volvía a lo que estaba haciendo. ''¿Q-qué hora es?''
''La…una creo.''
Los ojos de Evan se abrieron como platos, aunque el mayor no pudo verlo.
''¿ Y-Ya es tan tarde?''
''Sí, padre nos dejó dormir parece, yo que sé. Como nos hemos saltado el desayuno, toca algo con sustancia para comer.''
''¿El qué?''
Michael echó la carne a los platos ya llenos, apagando los fogones antes de girarse a su hermanito y pasarle uno de los platos.
''Filete con patatas.''
Evan dejó a Fredbear en una silla a su lado mientras esperaba pacientemente a que su hermano mayor cogiese su propio plato y le tendiese los cubiertos. Comieron en silencio, hasta que Michael lo rompió al dejar fuertemente el tenedor en el plato, harto de las constantes miradas de un temeroso Evan.
''¡Si tienes algo que decirme hazlo ya!''
El pequeño pegó un brinco, encogiéndose en su asiento bajo sus ojos azules, idénticos a los de su padre. Aunque debía admitir, que no eran tan fríos y faltos de emoción como los del patriarca de la familia.
''¿¡Y bien!?''
Eso no quitaba que pudiera dar tanto miedo o más que su padre. Y eso que esa mañana no se había puesto su máscara de Foxy.
''A-ah, b-bueno…'' tartamudeó Evan, temblando y clavando sus ojos verdes en sus manos en su regazo. ''Q-quería p-pedirte ayuda c-con mis d-deberes…''
Michael soltó un suspiro exagerado, poniendo los ojos en blanco. El pequeño cerró los ojos, esperando que este le dijese que no de malas maneras, como le hacía a su padre cuando este le decía que le ayudase con su trabajo. Lo que recibió en cambio fue a su hermano levantarse, cogiendo los platos y echándolo todo a la fregadera antes de girarse a él, cruzado de brazos.
''¿Qué tienes que hacer?''
Evan no pudo evitar sonreír, con ojos como platos.
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''For fuck 's sake! ¡Ni en el instituto nos mandan tantos deberes!'' bufaba el adolescente, tirado en el suelo con su hermano, que mordía el lápiz en concentración máxima (para un niño de 8 años). ''Come on! ¡Es una división de DOS cifras!''
''¿¡No es tan fácil, vale!?'' le gritó Evan para su sorpresa, echándole una mirada que lo dejó aún más descolocado al mayor.
''¿¡Por qué no sacas esa rabia más a menudo!?'' se carcajeó Michael, tras recuperarse, dándole en el hombro con bastante menos fuerza de lo habitual. Estaba impresionado, aunque eso desde luego no iba a decírselo. ''You little rascal…''
''No me gusta…gritar…'' murmuró Evan, volviendo a su tímida y suave voz. Le recordaba a todas esas veces en las que su padre y su hermano discutían, nunca acaba bien para este último. No le gustaba oír sus gritos, no se suponía que Michael gritase, era el más mayor, el más fuerte. ''Ya está, acabé.''
''Fucking finally!'' exclamó con teatralidad el adolescente, estirándose en el suelo de madera. ''Do you have more to do?''
''Actually…'' Evan se levantó, corrió hasta su mochila, abandonada en una esquina del sofá y sacó una hoja. Mostrándosela. ''Tengo que hacer un dibujo para arte.''
''‘Bout what?'' le preguntó su hermano, sentándose con las piernas cruzadas. En esa postura parecía más el niño de catorce años que era, en especial con esa mirada curiosa que le estaba dando al menor. No era ningún secreto su pasión por el dibujo, al menos no en la familia.
''De un paisaje, pero me gustaría algo…raro, diferente, que no sea lo típico, no sé si me explico…'' su voz se hizo cada vez más baja mientras Michael parecía pensar seriamente sobre sus palabras. ''¿S-se te ocurre algo?''
''Well...Yeah.'' sus ojos se iluminaron con una revelación ''Yes! I know the perfect place!''
''¿¡A-a dónde vas!?'' se alarmó el pequeño al verlo levantarse, poniéndose en pié también corriendo
''Vamos.'' lo corrigió su hermano lanzándole la mochila al pecho. ''Come on.''
Mientras Evan guardaba sus cosas y se echaba la mochila al hombro, Michael sacó su móvil y mandó un mensaje a su padre para avisarle de que iban a salir. No fuera a ser que llegase a casa antes que ellos y no los encontrara allí. Entonces sí que estarían en problemas.
Al pequeño Afton le costó seguir el ritmo de su hermano mayor mientras cruzaban las calles de Hurricane. Evan se encogía cada vez más según notaba el estado de las casas a su alrededor.
''M-Mickey…'' tartamudeó tirando de su pantalón corto para llamar su atención. ''E-esta es la mala parte del pueblo…''
''Deja de lloriquear.'' le espetó Michael sin dejar de andar. ''Ya estamos a punto de llegar.''
''¿¡A-a dónde!?'' alzó aún más la voz su hermano, pero su pregunta fue respondida al girar la siguiente esquina. ''Oh my god…''
Era un parque, pero viejo y abandonado. Las estructuras de hierro estaban descoloridas y cubiertas de óxido, al estar además enfrente del bosque, la vegetación se había descontrolado y cubierto parte de los toboganes. La hierba le llegaba a la mitad de las piernas, por debajo de las rodillas a Evan, y había flores y demás plantas por todas partes creciendo. El sol cada vez más bajo reflejaba en el metal oxidado creando un festival de luces anaranjadas y plateadas, iluminándolo todo con un halo. No parecía un sitio real.
''It’s…beautiful…'' susurró Evan con la boca y los ojos como platos, girándose a Michael, que le sonrió con sorprendente suavidad.
''I know right?'' rió el adolescente acercándose a una de las estructuras, dándole la espalda y posando una mano con cuidado en el metal. ''This…Is my favorite place in all of Hurricane…I found it with my friends, and since then, I come here every time that I want to relax and disconnect from school and father’s bullshit.''
''Mickey! Don’t say that!'' exclamó Evan, espantado por las palabrotas y lo referente a su padre, solo logrando arrancarle una carcajada al mayor.
''¡Vale, vale!'' alzó ambas manos girándose a su hermano pequeño. ''So…what do you think about my little piece of paradise? ¿Te gusta?''
Evan rió por su mezcla de palabras, contrastando de manera curiosa con el notable acento británico que le salía a su hermano mayor al hablar su idioma paterno. Al propio niño también le ocurría, pero no tanto, probablemente sería cosa de su madre, que era natal de Hurricane. Al que más se le notaba desde luego, y al que más se le mezclaban las palabras era a su padre, aunque ese era otro caso aparte, nació y vivió hasta los dieciocho en Londres, cuando consiguió una beca de ingeniería en la Universidad del pueblo, donde conocería a su actual mejor amigo, Henry Emily, y su difunta esposa.
''It's perfect, Mickey.'' le aseguró, sacando la hoja en blanco y un cuaderno para apoyarse.
Cogió el estuche antes de que su hermano mayor le arrebatase la mochila para usarla de almohada al tumbarse en el suelo en una zona de sombra. Evan lo miró poco impresionado y se sentó con las piernas cruzadas en la alta hierba, poniéndose a dibujar el precioso paisaje ante sus ojos color esmeralda.
Llevaba una hora, el sol ya estaba empezando a ocultarse tras los árboles, y Michael hacía rato que se había acabado durmiendo bajo la sombra del tobogán. El pequeño había terminado su dibujo, no era ni de lejos la mitad de bonito, ni de detallado que la auténtica imagen, pero bastaría para su clase de arte. Y haber, tenía solo ocho años, no era exactamente un artista. Mientras dibujaba, se había levantado también bastante viento. Evan tembló.
'' E-está empezando a hacer f-frío…'' murmuró, abrazándose a sí mismo. Una ráfaga de aire le golpeó, haciéndole encogerse y llevándose su dibujo. ''¡E-Eh! ¡No!''
Se levantó, echando a correr tras el papel, intentando agarrarlo. Su corazón se relajó cuando lo cogió al fin del suelo, estrechándolo contra su pecho con un suspiro aliviado. Alzó la vista y se congeló, no sabía dónde estaba. Tan centrado estaba en recuperar la hoja que no se había fijado por dónde iba. Estaba en una especie de callejón, sucio, y oscuro. Evan sintió un escalofrío y se giró, dispuesto a salir corriendo a por su hermano.
''Hola pequeño.''
Evan chilló, pegándose contra la pared de ladrillo de espaldas.
''¡No, no, no! ¡No tengas miedo!'' alzó ambas manos el hombre enfrente suyo con una sonrisa de dientes torcidos. ''No voy a hacerte daño…''
El castaño se apretó más contra la pared, siguiendo con los ojos al hombre a unos metros de distancia suya, mirando disimuladamente a su izquierda, a la salida del callejón.
''¿Qué hace un niño tan bonito aquí solo tan tarde?'' siguió hablando el señor con extrema suavidad y dulzura en su voz. ''¿Y tus padres?''
''N-no e-están…'' tartamudeó temeroso, y al instante supo que había sido un error decir eso, al ver aquella repugnante sonrisa ensancharse visiblemente.
''¿A si? Pues vaya, no deberías andar por esta parte del pueblo solito, podrías encontrarte con gente muy poco agradable…¿Por qué no vienes conmigo?'' se acercó más a él. ''Cuidaré de tí hasta que vengan tus padres a buscarte.'' Evan cerró los ojos, apartando la cara cuando le embistió su asqueroso aliento, y soltó un sollozo cuando sintió su sucia mano acariciarle la mejilla, limpiando una de las lágrimas que se le había escapado. ''Tranquilo…Nos lo pasaremos muy bien, tú y yo…''
El niño abrió los ojos como platos al notar una ráfaga de aire, apartando al hombre de él, e interponiéndose entre ellos. La espalda que vió la reconoció al instante.
''¡Ni se te ocurra tocar a mi hermano! You fucking pervert!'' escupió Michael Afton, y giró la cabeza al pequeño. ''Ev, ¿te ha hecho daño? ¿Te…ha tocado de algún modo?''
''N-no.'' El adolescente suspiró, relajándose en parte, antes de volverse de nuevo al hombre en el suelo, que los miraba furioso.
''Vas a lamentar haber hecho eso chico.'' gruñó levantándose, y Michael retrocedió, empujando a su hermano tras él.
''Evan…'' empezó girándose al niño, se puso a su lado y le agarró de la muñeca.- ¡CORRE!
''¡Venid aquí!'' chilló el hombre, echando a correr tras ellos.
''¿¡No mires atrás me oyes!?'' le gritaba el adolescente a su hermano ''¡Y pase lo que pase no me sueltes! ¡Tú corre!''
Evan asintió llorando, intentando seguirle el paso con sus cortas piernas, y abrió los ojos como platos cuando pasaron de largo al parque y se metieron por varias calles. Ya era casi de noche, el pequeño miró atrás con miedo, y soltó un grito al ver la mano del hombre a escasos centímetros de agarrarle la camiseta por la espalda. Michael tiró de él hacia delante, derribando a su vez con la otra mano un cubo de basura, logrando hacer caer al señor.
Pero no dejaron de correr, el adolescente ahogó un grito propio cuando cruzaron la carretera y un coche paró milagrosamente a tiempo antes de atropellarlos.
''¡Mickey!'' le volvió a gritar Evan, cuando ya se habían alejado bastante del coche. ''¡C-creo que ya no nos sigue!''
''¿¡Qué!?'' El error de Michael fue mirar atrás.
Sus pies pisaron aire, y se precipitó hacia delante, llevándose a su hermano consigo. Con la oscuridad, y al no mirar, no habían visto la colina. El adolescente abrazó a Evan para protegerlo, mientras caían dando tumbos hasta el final de la pendiente.
El pequeño abrió los ojos con un quejido, dolorido y aturdido. Estaba de espaldas, viendo el cielo, y se giró, levantándose a cuatro patas.
''¿M-Mickey?'' tartamudeó con voz temblorosa, buscando con la mirada, y jadeó. ''¡Mickey!''
A unos pocos metros a su derecha, estaba él, tumbado de lado en la hierba con los ojos cerrados. Evan entró en pánico, echando a correr hacia él y arrodillándose a su lado.
''¡Mickey!'' gritó, sacudiéndole el hombro llorando. ''¡Michael, despierta! ¡Por favor! Wake up! Please!''
Su llanto se cortó en seco al oírle gruñir y fruncir el ceño, nunca le había alegrado más ver esos pálidos ojos azules suyos.
''¿Evan?'' se incorporó con brazos temblorosos, llenos de moratones como el resto de su cuerpo. ''¿E-estás bien? A-are you hurt?''
El niño negó, intentando en vano limpiarse las lágrimas.
''¡Ya os tengo!''
Evan pegó un chillido, mirando arriba de la colina, y Michael soltó una maldición al ver a aquel asqueroso hombre allí, mirándolos con una sonrisa de oreja a oreja.
El adolescente intentó levantarse, pero una cuchillada de dolor le recorrió el pie izquierdo, y ahogó un quejido, derrumbándose de nuevo en el suelo.
''¡Mickey!'' se asustó su hermano ''¿¡Estás bien!?''
''Evan.'' le acalló Michael, mirándole con una desesperación que el pequeño jamás había visto en sus ojos. ''Run. Get away from here!''
''What? No!'' exclamó, negando con la cabeza. ''I'm not leaving you! ¡No lo pienso hacer!''
''¡No puedo andar!''
''¡Me da igual!''
''¿¡Es que no lo entiendes!?'' estalló Michael, agarrándole del brazo con ojos llenos de lágrimas. ''He's going to fucking rape you! ¡No soportaría verlo, Evan! ¡No puedo! ¡Vete!''
''¡WOAH!''
Los dos Aftons se giraron alarmados, y abrieron los ojos como platos al ver al hombre caer dando tumbos hasta abajo de la colina, y a una sombra alta y delgada bajar andando tras él.
''Father?''
William Afton ni les dirigió una mirada, sus ojos estaban fijos en el hombre furioso, que se levantaba.
''¿¡Qué demonios tienes en la cabeza!?'' le gritó al británico. ''¡Podrías haberme matado idiota!''
''¿Qué ibas a hacerles?'' la voz del hombre de morado sonó vacía, calmada, ignorando por completo su pregunta.
''¿¡Y a tí qué más te da!?''
''Oh, me importa bastante… porque esos niños…'' empezó William andando hacia él más, haciéndole retroceder temeroso. ''¡SON MIS HIJOS!''
El hombre cayó de espaldas y el castaño le agarró de la camiseta, acercando su rostro al suyo. Estaba lívido de ira.
''Now, what the FUCK were you going to do to my sons!?'' le escupió a la cara en su idioma, pero el otro lo entendió perfectamente.
''¡N-nada! ¡Nada! ¡No iba a hacerles nada lo juro!''
''Liar!'' gritó para sorpresa de todos, Evan, en brazos de Michael. ''H-He wanted to r-rape us!''
''¡No y-!''
El derechazo que le dió William calló su respuesta.
''You. Fucking. Son of a BITCH!'' con cada palabra acompañaba un nuevo puñetazo, el hombre escupió sangre y el británico lo acercó a su rostro de nuevo. ''Atrévete a tocarles un solo pelo a mis hijos, y juro por DIOS que te cortaré esas asquerosas manos y te las haré tragar. Got it? ¿Lo has entendido?''
''¡S-sí! ¡Sí! ¡L-Lo he pillado!'' lloriqueó el hombre, asintiendo frenético.
''¡WILL!''
Este se giró al oír la voz de Henry llamándole desde arriba de la colina, dando vía libre al hombre, que aprovechó, golpeó a William en el pómulo derecho, tirándole hacia atrás de espaldas, y se levantó, echando a correr antes de que el británico se recuperara, desapareciendo en la noche.
''¡Dios mío! ¿¡Estás bien!?'' Henry Emily bajó la colina, asustado, arrodillándose al lado de su amigo, el más cercano a él, que seguía en el suelo, agarrándose la mano derecha vendada. No le gustaba la mueca de dolor en su rostro, ni el moretón formándose en su pálida mejilla. ''¿Will?''
''I shouldn't have used this hand to punch him so many times…'' le oyó murmurar entre dientes. ''But I'll live.'' añadió con un suspiro, levantándose, notando la mano de Henry en su hombro, ayudándole. ''You okay, Evan, Michael?''
''I-I'm fine…'' empezó el pequeño antes de girarse a su hermano. ''But Mickey's hurt.''
''¿Cómo que está herido?'' repitió Henry, alarmado, pero William se le adelantó, arrodillándose al lado de sus hijos.
''Where.'' le ordenó a Michael, que se limitó a señalarle su tobillo izquierdo. Pero fue Henry el que se puso a examinarlo.
''Creo que me lo torcí al caer colina abajo.'' le contó el adolescente mientras tanto a su padre, soltando un quejido cuando el hombre rubio intentó girarlo un poco. ''U-Uncle…''
''Lo siento Mike.'' se disculpó este, alejando la mano de su pierna. ''Pero me temo que sí, que es un esguince. Creo. Íbamos al hospital de todos modos, mejor que te lo mire un profesional.''
''¿¡A-al hospital!?'' chilló Evan, abriendo sus ojos verde esmeralda asustado. ''F-For what!?''
''We'll tell you in the car. It's getting pretty late already.'' le cortó William a Henry antes de que pudiera contestar a su hijo.
Michael soltó un grito ahogado, y se agarró al cuello de su padre cuando este lo levantó sin aviso, estilo princesa. Se tensó al oirle gruñir, apretando los dientes.
''¡Will! ¿¡Qué haces!?'' le soltó Henry a su amigo. ''¡Tu mano-!''
''I can take it, and Michael can't walk.'' lo volvió a cortar el castaño. ''Let 's just go.''
El hecho de que estuviera hablando en su lengua materna únicamente, demostraba lo harto y cansado que estaba el hombre británico, por lo que Henry asintió con un suspiro. Rindiéndose ante él.
Llegaron al coche, William dejó al adolescente tumbado cual largo era en la parte de atrás con Evan, que tenía sus piernas en su regazo, y el hombre de morado volvió a sentarse en el asiento del copiloto. Henry sonrió al verle apoyar su dolorida mejilla en la fría ventanilla, cerrando los ojos, y su corazón se derritió aún más al ver a Evan mover los brazos de un lado a otro, no atreviéndose a apoyarlos en las piernas de su hermano por temor a hacerle daño, que sonreía suavemente a su vez, aunque sin darse cuenta siquiera.
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Nada más llegar a casa, William se retiró a la cocina y metió una pizza congelada al horno, no tenía fuerzas ni podía cocinar ahora mismo. Tenía oficialmente la mano rota, ahora escayolada, y no podía moverla ni usarla en bastante tiempo. Además, tenía el pómulo hinchado por el golpe de aquel asco de hombre.
Sus hijos le habían explicado lo que había pasado en el camino al hospital, y sus palabras le enfurecieron aún más, pero se controló, Henry estaba con él, ya se encargaría si eso del hombre más tarde, a su manera…
Su hijo mayor iba a tener que llevar muletas, hasta que se le curara el esguince, y cuando entró al salón y se dejó caer finalmente en su sillón, se lo encontró allí. Con las muletas en el suelo y su cuerpo tirado en una marabunta de cojines en el sofá. Por lo que podía ver, Michael estaba dormido, y el oso a su lado le dió a entender quién exactamente había sido el que había robado la gran mayoría de cojines de la casa para tirárselas por encima al adolescente.
''I-I just wanted him to be comfortable.''
William miró a Michael y se volvió a Evan, que estaba junto al propio sofá.
''You did good.'' le aseguró, y suspiró cuando los ojos del niño seguían fijos en él. ''What's wrong, Evan? Spill it out.''
''W-well, I-I...'' tartamudeó el pequeño, nervioso. ''I left my backpack…at the park and…I lost my drawing while we were running…''
''We'll get it back tomorrow.'' bufó el hombre de morado, sin ganas de levantarse ahora salvo para ir en unos minutos a sacar la pizza del horno. ''And about your drawing…You should check the table right in front of you.''
Evan, confuso, se asomó a la mesa del comedor y jadeó. Ahí estaba su dibujo, aunque un tanto arrugado, pero eso era lo de menos.
''Henry found it on the floor, up front the car.'' le explicó su padre, y el niño asintió, feliz por no haber perdido el dibujo que tanto le había costado hacer. ''Why is it so important?''
''Art 's homework.'' contestó Evan, y pensó para sí. ''And it shows a special place of Mickey's…But dad doesn't know that, and doesn't need to.''
William rodó los ojos cuando su hijo salió disparado a su cuarto, probablemente, y dormitó unos minutos antes de levantarse con un suspiro a sacar la pizza del horno. Puso la mesa y volvió al comedor.
''Dinner 's read-!'' su voz murió en su garganta al ver la escena ante él.
Michael, dormido, abrazaba con un brazo a un Evan, que sabe Dios cuándo había aparecido allí, acurrucado y hecho un ovillo a su costado.
William dudó, si despertarlos. Miró el reloj, no era tan tarde realmente, podía dejarles dormir un rato más mientras se enfriaba la cena.
